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Consejo Gremial alerta riesgo inminente de racionamiento de energía

En la imagen aparece Natalia Guriérrez, elegida como nueva presidenta del Consejo Nacional Gremial para 2026.

Bogotá, 29 de mayo de 2026. El Consejo Gremial Nacional (CGN) lanzó un dramático llamado de urgencia al Gobierno Nacional, al Ministerio de Minas y Energía y a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) para intervenir de forma inmediata ante un riesgo real e inminente de desabastecimiento eléctrico y de gas natural que amenaza al sector energético en Colombia. El bloque gremial advirtió que la falta de una gestión oportuna, sumada a la consolidación de un Fenómeno del Niño severo, podría obligar al país a enfrentar un racionamiento de energía similar al registrado en la década de los 90.

Un escenario de este tipo tendría consecuencias macroeconómicas demoledoras; de acuerdo con estimaciones de Fedesarrollo citadas por el CGN, un apagón de estas proporciones le costaría a la Nación la pérdida de 1,5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB), paralizando el aparato productivo y comercial en el corto plazo.

Embalses en rojo y aumento histórico de la demanda

Por un lado, las proyecciones meteorológicas oficiales anticipan un escenario climático extremo para el segundo semestre del año. Datos de la NOAA e Ideam señalan que existe un 82% de probabilidad de que el Fenómeno del Niño empiece a consolidarse entre mayo y julio, escalando drásticamente hasta un 98% de probabilidad a partir de agosto-octubre, con una intensidad que se prevé de fuerte a muy fuerte. Por otro lado, el más reciente Boletín Energético de XM (#343 del 22 de mayo de 2026) evidenció que el nivel agregado de los embalses se situaba en apenas un 67,46% para el 27 de mayo, una cifra muy inferior al 80% mínimo que el operador de mercado sugiere tener consolidado de cara a agosto para resistir la sequía. En consecuencia, el sistema se encuentra en un estado de alta vulnerabilidad operativa.

Específicamente, el panorama se torna más complejo debido a la aceleración del consumo interno. La demanda de electricidad se expandió un 6,7% en abril y escaló un 8,57% en lo corrido de mayo frente a los mismos meses del año anterior, superando con creces los escenarios de demanda media proyectados por la UPME. Por esta razón, los gremios reiteran que la oferta de energía firme ya muestra un balance negativo del -4,4% para el periodo 2026-2027.

Atrasos en infraestructura y la crisis de liquidez de Air-e

Por otra parte, las fallas estructurales y operativas en la ejecución de la política energética agravan la situación. El país arrastra retrasos severos en la entrada de operación de proyectos de generación debido a demoras crónicas en licenciamientos ambientales, consultas previas e inseguridad territorial. Para este año, Colombia estimaba incorporar 4.475 MW de energía nueva al sistema, pero a la fecha únicamente han ingresado 294 MW; es decir, un lánguido 6,6% de lo previsto. Asimismo, la subasta del Cargo por Confiabilidad del pasado 22 de mayo adjudicó energía solo para el año 2029, por lo que no aporta soluciones al déficit actual.

En efecto, el detonante financiero es la asfixiante crisis de liquidez que padece la cadena de valor. La empresa distribuidora Air-e adeuda más de $2,6 billones de pesos a generadores y transmisores, de los cuales $1,5 billones corresponden a las plantas generadoras térmicas por energía que ya fue entregada al sistema. Esta falta de pago impide que las térmicas cuenten con el capital de trabajo necesario para acopiar carbón, líquidos y gas natural importado (el cual debe pagarse por anticipado y representa más del 25% del consumo nacional). Sin estos recursos, el parque térmico nacional no podrá respaldar de forma continua al sistema cuando las hidroeléctricas se queden sin agua.

El plan de acción urgente exigido por los gremios

Adicionalmente, ante un margen de maniobra que se reduce día a día, el Consejo Gremial Nacional —en un documento suscrito en Bogotá el 29 de mayo de 2026— unificó la postura de los sectores productivos para plantear cuatro requerimientos inaplazables a las autoridades minero-energéticas:

  1. Inyección de liquidez inmediata: Sanear y pagar de forma prioritaria las deudas acumuladas con el sector, especialmente los $1,5 billones adeudados a las generadoras térmicas.
  2. Garantía de combustibles: Asegurar el suministro continuo de gas, carbón y combustibles líquidos para mantener encendido el parque térmico.
  3. Destrabe de proyectos: Viabilizar con urgencia los proyectos de generación y líneas de transmisión que hoy sufren retrasos normativos o territoriales.
  4. Campaña de ahorro masivo: Impulsar una estrategia nacional contundente y con incentivos económicos reales para el ahorro de agua y energía, masificando iniciativas ciudadanas bajo la consigna #ElNiñoNoEsUnJuego.

En resumen, el porvenir del sector energético en Colombia se encuentra en una encrucijada crítica. Finalmente, el CGN enfatizó que la seguridad energética de la Nación no admite más dilaciones de orden político o administrativo, pues de no tomarse medidas de choque inmediatas, el fantasma del desabastecimiento golpeará la estabilidad social y económica de todo el territorio nacional.