HIDROITUANGO S.A advierte que siete variables críticas llevan a Colombia al borde del apagón
Un riguroso estudio de la Sociedad Hidroituango alerta que los vacíos de planeación de la UPME y la coincidencia de siete riesgos críticos ponen a Colombia al borde de un apagón
Medellín, 16 de julio de 2026. La seguridad energética de Colombia se encuentra en una situación crítica. Un análisis de la Sociedad HIDROITUANGO S.A reveló que el país avanza hacia un escenario de vulnerabilidad extrema en su suministro de energía. Según la entidad, esta situación es el resultado directo de vacíos técnicos y conceptuales en el Plan Indicativo de Expansión de Generación 2025-2039, elaborado por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME).
El estudio técnico advierte que las proyecciones oficiales no modelaron con suficiente rigor la convergencia de eventos extremos. Esto reduce drásticamente el margen de maniobra del país ante un eventual racionamiento o alzas descontroladas en las tarifas.
Las siete variables de la «tormenta perfecta»
De acuerdo con la Sociedad HIDROITUANGO, la planeación oficial ha observado el sistema desde una perspectiva lineal, subestimando los efectos acumulativos de múltiples factores de riesgo. La crisis actual se origina en la coincidencia de siete variables críticas que operan de forma simultánea:
Expansión insuficiente de generación: El ingreso de nuevas plantas de energía al país se encuentra estancado.
Atrasos severos en transmisión: El 41% de los proyectos con capacidad asignada no puede operar por falta de redes de transporte.
Déficit estructural de gas: Limitación de combustible clave para el respaldo térmico del sistema.
Mantenimientos prolongados: Paralización temporal de grandes centrales hidroeléctricas y térmicas.
Estrés financiero del sector: Falta de liquidez de las distribuidoras debido a deudas acumuladas.
Incertidumbre climática: La inminente llegada de un fenómeno de El Niño severo.
Crecimiento acelerado de la demanda: Impulsado por la digitalización de los hogares y el auge tecnológico.
«La alarmante situación actual es el producto directo de los graves vacíos conceptuales y técnicos del Plan de Expansión, el cual subestimó los riesgos de desabastecimiento de la demanda de energía y potencia del sistema», enfatizó Mauricio Restrepo Gutiérrez, gerente encargado de la Sociedad HIDROITUANGO.
Las alarmantes cifras del operador del mercado (XM)
Los datos reportados por XM sustentan el preocupante diagnóstico de la Sociedad. El desfase entre la energía que se planificó y la que realmente entró en operación comercial evidencia un rezago histórico:
Meta de largo plazo (2020-2026): Se proyectaba el ingreso de 28.100 MW al Sistema Interconectado Nacional, pero solo entraron 4.476 MW (el 17%).
Meta del año en curso (primer semestre 2026): De los 4.475 MW planeados para ingresar antes del 30 de junio, apenas se incorporaron 306 MW (el 7%).
Estrechez de energía firme (ENFICC): El balance frente a la demanda ya es negativo. Para el periodo 2025-2026 faltan 1.971 GWh, y la cifra empeorará para el ciclo 2026-2027 con un déficit de 3.906 GWh.
Redes atrasadas y deudas que asfixian al sector
La infraestructura de transporte de energía eléctrica es otro de los grandes cuellos de botella. El informe señala que 11 de los 21 proyectos de expansión de transmisión presentan retrasos que van desde 1 hasta 12 años, bloqueando la conexión de proyectos de generación ya terminados.
A este panorama operativo se le suma una billonaria presión de caja. El Gobierno Nacional mantiene compromisos pendientes de pago por $9,2 billones de pesos, correspondientes a subsidios de energía y gas, deudas de entidades públicas y saldos pendientes con operadores de red de la costa norte como Air-e y Afinia.
Esta falta de liquidez debilita la cadena de pagos y reduce la capacidad de las empresas para realizar inversiones urgentes en mantenimiento y expansión.
El impacto de la tecnología y el fantasma de El Niño
Por último, el estudio recalca que los modelos de la UPME no calcularon el impacto del cambio tecnológico en el consumo residencial. El uso simultáneo de múltiples computadores, cargadores de celulares, sistemas de seguridad y servidores de inteligencia artificial ha disparado la demanda por encima de las proyecciones históricas.
Esta demanda récord se enfrentará, a partir de septiembre de 2026, a un fenómeno de El Niño severo que podría prolongarse hasta el primer trimestre de 2027. Los pronósticos meteorológicos estiman que el caudal de los ríos podría caer hasta el 55% de su promedio histórico hídrico.
La Sociedad HIDROITUANGO concluye que el país requiere una intervención y revisión técnica inmediata de sus modelos de expansión. De lo contrario, los colombianos se enfrentarán en el corto plazo a tarifas de energía mucho más costosas, pérdida de competitividad industrial y un riesgo real de apagón programado.