La estrategia gubernamental no solo se enfoca en la capacidad operativa de las terminales, sino en una reingeniería de la relación entre el puerto, el territorio y la comunidad.
Cartagena- 24 Abril de 2026. La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, presentó una hoja de ruta crítica para el fortalecimiento del sistema portuario nacional. El eje central de la exposición fue la aceleración de los procesos de concesión y la integración de los puertos con una red ferroviaria revitalizada, buscando corregir el rezago normativo y los sobrecostos logísticos que han limitado la competitividad de Colombia en el comercio exterior.
La estrategia gubernamental fue presentada en medio del 9° Congreso Integrado de Logística, Zonas Francas y Puertos 2026, donde no solo se enfoca en la capacidad operativa de las terminales, sino en una reingeniería de la relación entre el puerto, el territorio y la comunidad, bajo estándares de sostenibilidad que pretenden reducir la litigiosidad y garantizar la viabilidad de los proyectos a largo plazo.
Modernización regulatoria: El desafío del anacronismo normativo
Uno de los diagnósticos más severos presentados por la jefa de la cartera de Transporte se refiere a la obsolescencia del marco legal. Actualmente, el sector opera bajo una coexistencia de normativas de diversas épocas, algunas con más de dos décadas de antigüedad, lo que genera fricciones en la implementación de modelos de eficiencia logística contemporáneos.
Rojas subrayó que la legislación ferroviaria, pieza clave para la conectividad portuaria, tiene cerca de un siglo de existencia. Ante este panorama, el Gobierno ha iniciado una actualización normativa para alinear el transporte de carga con las dinámicas del siglo XXI. Si bien la revisión integral de la Ley de Puertos no se consolidará como una meta de la presente administración, se han sentado las bases técnicas para que futuras gestiones fortalezcan la competitividad del sector mediante una reforma estructural del estatuto portuario.
Optimización en Buenaventura y eficiencia operativa
El nodo logístico de Buenaventura, punto estratégico en la cuenca del Pacífico, ha sido objeto de intervenciones prioritarias debido a sus históricos problemas de eficiencia. La ministra detalló que, mediante una coordinación interinstitucional con la Superintendencia de Transporte y la de Puertos, se han corregido prácticas operativas que generaban retrasos sistemáticos y sobrecostos.
Los resultados de estas intervenciones se reflejan en la balanza comercial del terminal. Mientras que el promedio nacional tiende a un equilibrio de uno a uno entre importaciones y exportaciones, Buenaventura presenta un comportamiento diferenciado de dos a uno en favor de las exportaciones. Este indicador es fundamental para el análisis macroeconómico, pues posiciona al puerto como la principal salida de la oferta exportable del país, especialmente en el marco de la reactivación de la red férrea nacional.
Concesiones y el giro hacia el modelo multimodal
Hacia el cierre del actual periodo gubernamental, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) ha intensificado la evaluación de solicitudes para nuevas concesiones y prórrogas de contratos existentes. Según el Ministerio de Transporte, el objetivo es dejar encaminados proyectos estratégicos mediante visitas técnicas individuales y un rigor jurídico que asegure la transparencia.
El enfoque de estas nuevas concesiones se distancia del modelo tradicional orientado predominantemente a la importación. La política actual privilegia la multimodalidad, integrando los puertos con el sistema ferroviario para diversificar los modos de transporte y reducir la dependencia de la carga por carretera. Este cambio de paradigma busca optimizar los costos de transporte desde el interior del país hacia los litorales Caribe y Pacífico, fortaleciendo la vocación exportadora de la industria nacional.
Sostenibilidad y gobernanza territorial
Para el inversor y el profesional del sector, el elemento más innovador de la actual política portuaria es la inclusión de criterios estrictos de sostenibilidad ambiental y social en los contratos de concesión. Rojas enfatizó que el desarrollo portuario debe traducirse en bienestar concreto para las comunidades locales, emulando modelos internacionales donde la riqueza generada por la actividad marítima financia el desarrollo urbano.
Este enfoque no es meramente filantrópico; responde a una lógica de mitigación de riesgos. Al integrar a las comunidades y proteger el entorno, el Gobierno busca disminuir los conflictos sociales que históricamente han paralizado megaproyectos en el país, asegurando así una mayor estabilidad para el capital privado y la continuidad del flujo comercial.














