Bogotá, 7 de enero de 2026. El Ministerio de Hacienda publicó el decreto que establece el techo de endeudamiento interno para el Presupuesto General de la Nación de 2026 en $152,25 billones, monto que representa aproximadamente 7,6% del PIB proyectado y resulta inferior al cupo autorizado a inicios de 2025, equivalente a 8,7% del PIB.
Distribución del cupo de endeudamiento
El monto total se divide en dos componentes principales:
- Hasta $85,25 billones para emisión de Títulos de Tesorería (TES) clase B, incluyendo bonos temáticos verdes, sociales, sostenibles y azules incorporados en el presupuesto vigente.
- Hasta $67 billones para operaciones temporales de tesorería (TCO), instrumento de corto plazo destinado a gestionar liquidez inmediata.
El decreto especifica cuantías mínimas de emisión: $500.000 para títulos en pesos colombianos (múltiplos de $100.000), US$1.000 para denominados en moneda extranjera (múltiplos de US$100) y 10.000 UVR para aquellos indexados a la Unidad de Valor Real (múltiplos de 1.000 UVR).
Análisis comparativo y observaciones expertas
Según Alejandro Rojas, economista de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, aunque el cupo total se modera respecto al año anterior, permanece en niveles históricamente elevados. La suma de TES y TCO posiciona el endeudamiento interno de 2026 como el segundo más alto registrado, solo superado por el de 2025 y los periodos de pandemia.
Rojas destaca que el cupo de TCO constituye el segundo más alto de la historia, reflejando un uso atípico de este instrumento. Señala que el Gobierno ha empleado operaciones de canje para transformar deuda de corto plazo (TCO) en deuda de largo plazo (TES), práctica que permite ampliar efectivamente el financiamiento estructural sin incrementar nominalmente el cupo de TES.
Contexto fiscal y perspectivas
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) estima un faltante de ingresos cercano a $30 billones para financiar el presupuesto, con excesos potenciales de gasto entre $16 y $18 billones, generando necesidades adicionales de financiamiento de $46 a $48 billones. Estas cifras podrían variar según la evolución de gastos por intereses.
El cupo establecido es susceptible de revisión al alza mediante nuevos decretos, tal como ocurrió en 2025, dependiendo del comportamiento del recaudo tributario y presiones de gasto. El Plan Financiero del Gobierno, previsto para finales de enero o inicios de febrero, y el Marco Fiscal de Mediano Plazo de junio proporcionarán mayor claridad sobre ajustes.
Implicaciones macroeconómicas y financieras
El elevado endeudamiento interno refleja presiones persistentes sobre las finanzas públicas, derivadas de avances limitados en recaudo y rigidez en el gasto. Tasas de los TES inician 2026 por encima del 11% tanto en corto como en largo plazo, sujetas a riesgos fiscales y condiciones macroeconómicas.
El uso intensivo de TCO para fines estructurales distorsiona métricas de deuda y balance fiscal, incrementando vulnerabilidad ante shocks de liquidez. Analistas advierten que, de mantenerse la estrechez recaudatoria, podrían requerirse emisiones externas adicionales, enfrentando un entorno internacional más desafiante por primas de riesgo soberano.
Inversores en títulos colombianos monitorean la sostenibilidad de la trayectoria de deuda, proyectada en torno al 60% del PIB para 2026. Una moderación efectiva del déficit primario —meta del 2,4% del PIB— dependerá de ejecución presupuestal y eventuales reformas fiscales, en un contexto donde el crecimiento económico estimado ronda el 2-3%.
La estrategia de financiamiento interno prioriza mercados locales para minimizar exposición cambiaria, aunque persisten riesgos de crowding out sobre crédito privado y presión alcista en tasas de interés domésticas.














