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Crean el primer fondo exclusivo de $90.000 millones para microcrédito

Foto: Interactuar. Por primera vez en Colombia, el microcrédito ya no depende solo de la buena voluntad: tiene su propio “banco paralelo” para emprendedores.

Bogotá, 4 de diciembre de 2025 – Por primera vez en Colombia, el microcrédito ya no depende solo de la buena voluntad: tiene su propio “banco paralelo” que solo sirve para prestarle plata a los pequeños emprendedores, especialmente mujeres y gente del campo. Lo lograron Interactuar (la corporación antioqueña que lleva 40 años dando microcréditos) y la Fundación Bancolombia, con el músculo financiero de Bancolombia y el cerebro jurídico de Cuatrecasas.

¿Qué inventaron y por qué es una revolución?

Crearon un Patrimonio Autónomo, que en palabras fáciles es como una caja fuerte separada del resto. Ahí meten plata exclusivamente para microcréditos, sin que esa plata toque los balances normales de Bancolombia ni de Interactuar. Así nadie se asusta de prestarle a quien no tiene nómina ni codeudor, porque el riesgo queda encerrado en esa caja.

Empezaron con 4.000 millones de pesos (2.000 cada uno) y Bancolombia puso 34.000 millones más como “capital catalítico”: plata paciente que no exige ganancias rápidas y que aguanta si algún crédito se demora. Con eso, la caja ya tiene fuerza para prestar más de 90.000 millones en los próximos tres años.

La mitad irá para mujeres emprendedoras. La otra mitad para negocios rurales, sobre todo los que producen comida o reciben turistas. Es decir: la tendera del barrio, la que hace arepas en el pueblo, el que cría gallinas o el que tiene tres habitaciones para alquilar a turistas.

¿Cómo funciona en la vida real?

Nada cambia para el emprendedor. Sigue llegando el asesor de Interactuar a la tiendita, se sienta a tomar tinto, mira el cuaderno de ventas, entiende el negocio y ahí mismo le dice cuánto le prestan y en cuántas cuotas. No hay que ir al banco, no hay que llevar extractos ni codeudor. Y después del crédito viene el acompañamiento: cursos de cómo llevar cuentas, cómo vender más, cómo no quebrarse.

“Este acuerdo nos permite soñar en grande. Queremos llegar a 500.000 emprendedores para 2030”, dice Lina María Montoya, directora de Interactuar.

¿Y por qué esto es diferente a cualquier otro crédito?

Porque el microcrédito no es un negocio normal. En el banco tradicional, si no tienes nómina te cierran la puerta. Aquí la puerta es la tiendita, la finca o la cocina de la casa. Y la plata no solo llega: se queda trabajando con la persona hasta que el negocio crece y ya no necesita más préstamos.

María Camila Osorio, de la Fundación Bancolombia, lo resume perfecto: “Queremos crear oportunidades reales en el campo y en los barrios, llevar soluciones que fortalezcan la economía popular y construyan un país más justo”.

Este Patrimonio Autónomo ya está funcionando y es la prueba de que sí se puede prestar mucha plata a los más pequeños sin perder dinero ni perder el alma. Es, literalmente, el primer “banco de los invisibles” que existe en Colombia y que ya tiene plata para prestar hoy mismo.

En pocas palabras: la tendera, la señora de los tamales y el campesino que vende huevos ya tienen su propio fondo de miles de millones. Y acaba de nacer.