En la región Caribe, ciudades como Valledupar alcanzaron los 38.4 °C, superando por mucho su promedio habitual.
Bogotá, 15 de mayo de 2026. El Gobierno nacional advirtió sobre un incremento crítico en las temperaturas durante mayo. San Andrés ya rompió su récord histórico, mientras que las alertas por incendios forestales se dispararon en un 1.200 % en solo dos semanas.
Colombia enfrenta una transición climática acelerada que pone en riesgo el abastecimiento de agua y energía. El Ideam y el Ministerio de Ambiente informaron que la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se instale en el trimestre mayo-julio saltó del 62 % al 82 %. Además, las proyecciones para el cierre de año son aún más alarmantes, alcanzando un 96 % de probabilidad con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte.
Temperaturas rompen récords históricos
Durante los primeros 13 días de mayo, el país registró calores extremos. En la región Caribe, ciudades como Valledupar alcanzaron los 38.4 °C, superando por mucho su promedio habitual. Sin embargo, el caso más preocupante es el de San Andrés Islas, donde los termómetros marcaron 33.7 °C, rompiendo oficialmente su récord histórico de temperatura máxima.
En el interior del país, la situación es similar. Barrancabermeja registró una anomalía de +4.4 °C, mientras que Bogotá y Medellín mantienen incrementos sostenidos. Según Ghisliane Echeverry, directora del Ideam, esta ola de calor coincide con un déficit de lluvias que se viene arrastrando desde marzo.
Emergencia por incendios y sequía
La falta de agua y el calor intenso han generado una crisis de incendios forestales. Entre el 1 y el 14 de mayo, las alertas pasaron de 7 a 90 registros nacionales. El 51 % de estas emergencias se concentran en la región Caribe, especialmente en La Guajira y Magdalena.
Ante este panorama, Carlos Carrillo, director de la UNGRD, hizo un llamado urgente a activar planes de contingencia. «Es indispensable ahorrar agua y energía desde ahora para evitar un desabastecimiento crítico hacia finales de año», advirtió el funcionario.
Análisis formativo para el lector profesional
Desde una perspectiva macroeconómica, la consolidación de un fenómeno de El Niño «fuerte» representa un choque de oferta para la economía colombiana. La presión sobre el sistema energético es evidente. Si los niveles de los embalses continúan bajando por el déficit hídrico, los precios de la energía en bolsa podrían dispararse, afectando la inflación.
Asimismo, el sector agropecuario enfrentará mayores costos de producción y posibles pérdidas de cosechas en las regiones Andina y Caribe. En conclusión, el país entra en un periodo de vulnerabilidad climática extrema. La articulación entre el ahorro ciudadano y la gestión gubernamental de los recursos hídricos será determinante para evitar un racionamiento en el segundo semestre de 2026.














