Medellín, 11 de noviembre de 2025. La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, emitió un pronunciamiento categórico en el que desmiente rumores sobre un posible retiro de su presencia en los municipios del departamento, reafirmando su compromiso de cuatro décadas con el desarrollo regional. En un comunicado dirigido a empresarios y comerciantes, la presidenta ejecutiva, Lina Vélez de Nicholls, subrayó que la entidad mantiene operaciones en los 69 municipios a través de cinco sedes regionales, y alertó sobre campañas que buscan recolectar firmas con información falsa. Este posicionamiento se produce en un contexto de tensiones locales por la distribución de recursos y competencias administrativas, donde la Cámara actúa como pilar en la formalización empresarial y la competitividad territorial.
El anuncio responde a comentarios que circulan en redes sociales y asambleas locales, donde se asegura que la entidad podría limitar su jurisdicción a Medellín, afectando servicios registrales, de capacitación y acompañamiento a pymes en subregiones como Urabá, Suroeste y Nordeste.
Un legado de cuatro décadas en el desarrollo territorial
La decisión estratégica de la Cámara de extender su cobertura más allá de Medellín data de hace más de 40 años, cuando optó por el nombre «para Antioquia» para enfatizar su rol en la descentralización económica. Hoy, sus cinco sedes —en Rionegro, Puerto Berrío, Caucasia, Santa Fe de Antioquia y Segovia— ofrece trámites registrales, asesorías tributarias y programas de innovación que han impulsado un crecimiento en la formalización empresarial fuera del Valle de Aburrá.
Vélez de Nicholls resaltó: «Tenemos todo el interés en seguir participando con los empresarios de la región en su crecimiento y competitividad». Esta visión alinea con la Ley 160 de 1994 de Competitividad, que posiciona a las cámaras como entes de desarrollo endógeno, contribuyendo a un multiplicador económico de 2,5 en regiones periféricas.
La permanencia de la Cámara asegura continuidad en certificaciones y redes de valor, reduciendo riesgos de asimetrías informativas que podrían elevar costos operativos en un 10-15% en zonas remotas.
Desmentido de rumores y llamado a la comprensión informada
La entidad cameral advierte sobre la circulación de peticiones de firmas basadas en desinformación, instando: «No firme, sino entienda muy bien qué es lo que le están solicitando». Vélez de Nicholls fue enfática: «Si les están pidiendo una firma por el temor de que la Cámara de Comercio de Medellín se va a retirar, no es cierto». Esta alerta surge en un momento de debates sobre la redistribución de competencias entre entidades territoriales, exacerbados por la Ley 715 de 2001 que asigna recursos a municipios, y presiones locales por mayor autonomía en servicios registrales.
La Cámara enfatiza que su modelo descentralizado no implica retiro, sino profundización: en 2025, invirtió 15.000 millones de pesos en programas regionales como el Centro de Emprendimiento Rural, que benefició a 5.000 microempresas en Urabá y Suroeste. «Señor empresario y comerciante, si le dicen lo contrario, le están mintiendo», concluyó Vélez, reafirmando: «La Cámara permanecerá en los 69 municipios de su jurisdicción, porque estamos convencidos de que, sin empresas y sin regiones, no hay país».
Analíticamente, este desmentido mitiga incertidumbre que podría desincentivar inversiones locales: en un departamento con 1,2 billones de pesos en IED anuales, rumores infundados podrían erosionar la confianza en un 5-7%, según modelos de riesgo territorial del DNP.
Implicaciones para la competitividad antioqueña y el tejido empresarial
El compromiso reafirmado tiene resonancias macroeconómicas profundas. Antioquia, con un PIB de 250 billones de pesos en 2024 —el mayor del país—, depende de su articulación regional: el 40% de las exportaciones departamentales provienen de subregiones fuera de Medellín. La presencia de la Cámara en estos nodos facilita la integración a cadenas globales, con programas que han elevado la productividad de pymes en un 12% anual.
Vélez de Nicholls finalizó: «Hemos acompañado a los empresarios durante 40 años y de donde no nos iremos». Este mensaje no solo disipa dudas, sino que invita a una reflexión estratégica sobre la gobernanza colaborativa, esencial para un desarrollo equilibrado en un departamento que aspira a liderar la transición verde y digital en Colombia.
En síntesis, el pronunciamiento de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia consolida su rol como ancla territorial, en un momento donde la cohesión regional es clave para la competitividad nacional. Para el empresariado, representa una garantía de continuidad que fomenta inversión y formalización, contribuyendo a un crecimiento inclusivo proyectado en 3,1% para el PIB antioqueño en 2025.














