La mandataria aclaró que el mecanismo no reactivará las operaciones de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), sino que se apalancará en comercializadoras particulares para abastecer el deteriorado sistema energético de la isla.
México -25 de Junio de 2026. El suministro de combustibles en la cuenca del Caribe entra en una fase de profunda reconfiguración bajo un esquema que intenta evadir las sanciones financieras directas de la Casa Blanca. Este martes 23 de junio de 2026, se conocieron los detalles del plan de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para restablecer los envíos de petróleo a Cuba. En efecto, la mandataria aclaró que el mecanismo no reactivará las operaciones de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), sino que se apalancará en comercializadoras particulares para abastecer el deteriorado sistema energético de la isla.
Por un lado, el Gobierno mexicano busca reactivar un canal comercial estratégico aprovechando la reciente apertura legal aprobada en La Habana. Por otro lado, la cercanía de la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) eleva el riesgo de represalias económicas por parte de la administración de Donald Trump. Por lo tanto, el planteamiento de la administración de Sheinbaum camina sobre un delgado hilo diplomático, intentando esquivar el veto explícito impuesto por Washington a inicios de año.
«No es un tema humanitario, sino de manera comercial. El mecanismo sería a través de empresas particulares que tienen el permiso de llevar el combustible a Cuba; se está trabajando en ello y esperamos que se pueda reanudar pronto», puntualizó la presidenta de México.
Las reformas en La Habana y el fin del monopolio estatal
En primer lugar, la viabilidad técnica de este nuevo puente comercial surge tras las reformas aprobadas por la Asamblea Nacional de Cuba. El paquete de medidas promovido por el presidente Miguel Díaz-Canel puso fin al monopolio estatal, permitiendo que el sector privado nacional y extranjero participe en la importación y venta de combustibles. El cambio normativo busca mitigar la histórica escasez de energéticos que mantiene en jaque los servicios públicos y la distribución de alimentos en la isla caribeña.
En segundo lugar, el flujo de hidrocarburos hacia Cuba ha sufrido interrupciones críticas durante el primer semestre de 2026. Tras la captura de Nicolás Maduro en enero por parte de fuerzas estadounidenses, Venezuela dejó de ser el proveedor principal de la isla. Inmediatamente, Pemex asumió el abastecimiento temporalmente, pero suspendió los despachos el 29 de enero ante la amenaza de Donald Trump de imponer aranceles extraordinarios a México.
Datos financieros del intercambio energético (Histórico 2025):
- Facturación de crudo: Cuba pagó US$ 496 millones a México durante 2025 bajo un contrato abierto sin saldos vencidos.
- Volumen estimado: Los despachos previos de Pemex promediaban cerca de 20.000 barriles diarios de crudo y derivados.
- Respaldo alternativo: El único suministro de gran envergadura registrado en el año fue un cargamento ruso de 730.000 barriles en marzo.
El factor Trump: Amenazas arancelarias y el riesgo para el T-MEC
Ciertamente, la estrategia corporativa privada propuesta por México enfrenta un alto nivel de incertidumbre jurídica. El Departamento de Estado de los Estados Unidos mantiene una postura inflexible frente al embargo económico de la isla, calificando las reformas de La Habana como medidas superficiales.
Como consecuencia de este endurecimiento de la política exterior norteamericana, las empresas petroleras privadas mexicanas muestran cautela para participar en el esquema. El temor a perder acceso al sistema financiero estadounidense o a enfrentar sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) frena el apetito inversor. Sin embargo, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) ya ofreció asesoría institucional y contactos especiales para los empresarios que decidan asumir el riesgo de comercialización.
Balanza comercial y estabilidad regional en el segundo semestre
Para concluir, la reactivación de los envíos de petróleo a Cuba bajo un formato estrictamente corporativo busca proteger las finanzas de Pemex frente a posibles embargos internacionales. Efectivamente, para el mercado de hidrocarburos de la región, el éxito de este piloto comercial definirá los límites de la soberanía energética mexicana en la era del T-MEC. En última instancia, el desenlace de esta estrategia impactará las proyecciones de exportación de crudo de México, en un entorno global altamente sensible a las tensiones políticas de América del Norte.














