BOGOTÁ — 16 de marzo de 2026. El panorama de las finanzas públicas en Colombia enfrenta un momento de alta tensión y escepticismo por parte de los mercados internacionales. Luis Fernando Mejía, CEO de la consultora Lumen Economic Intelligence, advirtió que el Plan Financiero presentado por el Gobierno Nacional carece de la credibilidad necesaria para estabilizar la economía. Según el experto, a pesar de las proyecciones oficiales que sitúan el déficit en un 5,1%, la realidad del gasto y la falta de un plan de austeridad serio llevarán esta cifra por encima del 7% del Producto Interno Bruto (PIB) para finales de año.
Un déficit sin justificación de crisis
Para Mejía, la primera gran preocupación de los inversores es la persistencia de un déficit superior al 6% en un contexto donde no existe una crisis económica que lo sustente. «No hay una crisis que justifique un gasto y un déficit tan alto como el que tuvimos en la pandemia», señaló. Por lo tanto, los mercados no vislumbran una posibilidad de reducción a corto plazo, lo que obliga al país a financiarse con tasas de interés cada vez más elevadas.
La analogía del hogar: el «tarjetazo» del Gobierno
Para explicar la dificultad de recortar los $25 billones de pesos que el Gobierno prometió ahorrar, el doctor Mejía utilizó una analogía con la economía de una familia colombiana:
- Gastos Comprometidos: Es como un hogar que ya usó su tarjeta de crédito para pagar viajes, colegios y salud del año 2026.
- Imposibilidad de Recorte: Dado que el presupuesto ya fue aprobado por el Congreso y los compromisos ya se materializaron, es «muy difícil» que el Gobierno actual pueda ejecutar ese recorte.
- Herencia para el próximo mandato: Mejía asegura que la verdadera austeridad recaerá en el próximo gobierno, lo que aumenta la incertidumbre actual.
Inversión en riesgo y el impacto del salario mínimo
El análisis de Lumen Economic señala que, ante la rigidez de rubros como los salarios públicos y las transferencias territoriales, el único camino para el ajuste será el presupuesto de inversión. Sin duda, esto impactará negativamente el crecimiento económico del país.
Asimismo, Mejía alertó sobre el aumento del 23,7% en el salario mínimo:
- Presión Inflacionaria: Los sectores de comercio, transporte y turismo trasladarán el costo al consumidor final.
- Costo Fiscal: Al ser pensiones subsidiadas, el aumento del mínimo incrementa directamente la deuda del Estado en el sistema público (Colpensiones).
Finalmente, el experto concluye que la falta de predictibilidad y responsabilidad fiscal está neutralizando las ventajas competitivas de Colombia, alejando la inversión sostenible de largo plazo.














