Los nuevos instrumentos de regulación sectorial determinan que la viabilidad del proyecto queda supeditada al cumplimiento de condicionantes técnicos rigurosos.
Bogotá- 20 de Mayo de 2026. El Gobierno de Colombia ha formalizado un avance sectorial en su estrategia de diversificación de la matriz energética al autorizar la viabilidad ambiental para la etapa exploratoria del proyecto geotérmico Nereidas.
La iniciativa, localizada en el Macizo Volcánico del Ruiz, se constituye como el primer desarrollo de gran escala de esta naturaleza en el territorio nacional, introduciendo una fuente de generación base que aprovecha el gradiente térmico del subsuelo para la producción de energía eléctrica de bajas emisiones.
La decisión administrativa se materializó mediante la sustracción parcial y condicionada de una zona de la reserva forestal de la Ley 2 de 1959, gestionada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Esta habilitación jurídica se limita estrictamente a las actividades de prospección y exploración subterránea, determinando de forma explícita la exclusión de cualquier intervención dentro de los límites del Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia, salvaguardando las áreas de especial sensibilidad ecosistémica.
Marco regulatorio y estándares de control ambiental
De forma simultánea a la autorización del proyecto Nereidas, el Ejecutivo expidió las resoluciones 0418 y 0419 de 2026. Estos actos administrativos configuran, por primera vez en el ordenamiento jurídico colombiano, los términos de referencia ambientales específicos para las fases de exploración y explotación de recursos geotérmicos. Hasta la fecha, el desarrollo de esta tecnología carecía de lineamientos técnicos estandarizados, lo que obligaba a la adaptación analógica de normativas concebidas para hidrocarburos o minería tradicional.
Los nuevos instrumentos de regulación sectorial determinan que la viabilidad del proyecto queda supeditada al cumplimiento de condicionantes técnicos rigurosos. Entre las obligaciones impuestas a los desarrolladores destacan el diseño de sistemas avanzados de protección hídrica —destinados a prevenir la contaminación de acuíferos someros—, programas de restauración ecológica de áreas intervenidas, modelos dinámicos de gestión del riesgo climático y mecanismos estructurados de participación comunitaria en las zonas de influencia directa. El Ministerio de Ambiente enfatizó que la política de transición energética no conllevará una flexibilización de los estándares de conservación, ratificando la prohibición absoluta de ejecutar proyectos geotérmicos en ecosistemas de páramo o áreas protegidas bajo figuras de conservación nacional.
Implicaciones macroeconómicas y confiabilidad del sistema eléctrico
Desde una perspectiva analítica, la incorporación de la geotermia representa un cambio cualitativo para el Sistema Interconectado Nacional (SIN) de Colombia. A diferencia de las tecnologías solar fotovoltaica y eólica, caracterizadas por su intermitencia inherente y dependencia de las variables meteorológicas, la energía geotérmica ofrece un factor de planta elevado y suministro continuo las 24 horas del día. Esta estabilidad operativa resulta estratégica para el país, cuya matriz eléctrica actual posee una alta dependencia de la generación hidroeléctrica, haciéndola vulnerable a fenómenos de variabilidad climática extrema como el Fenómeno de El Niño.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, señaló que la diversificación mediante recursos del subsuelo robustece la seguridad energética nacional y acelera los compromisos de descarbonización del aparato productivo. La disponibilidad de energía en firme reduce la necesidad de activar parques de generación térmica basados en combustibles fósiles durante los periodos de sequía, mitigando el riesgo de volatilidad en los precios de la bolsa de energía y proporcionando previsibilidad de costos a largo plazo para los grandes consumidores industriales e inversores institucionales.
Evaluación del potencial geotérmico y horizontes de inversión
Datos técnicos del Servicio Geológico Colombiano (SGC) indican que el potencial geotérmico recuperable estimado del país supera los 1.170 megavatios (MW). Los estudios de prospección identifican nodos críticos de alta entalpía distribuidos a lo largo de la cordillera andina, concentrándose principalmente en los departamentos de Nariño, Cauca, Caldas, Risaralda, Tolima y Huila. El desarrollo del proyecto Nereidas en el Macizo Volcánico del Ruiz actúa como un caso testigo para la estructuración de futuros esquemas de financiación bajo la modalidad de Project Finance, evaluando la viabilidad comercial de los yacimientos de vapor profundo en la región cafetera.
Para la comunidad inversora y los analistas del sector energético, la apertura de esta frontera exploratoria introduce un activo de infraestructura con flujos de caja previsibles a largo plazo, asociados a contratos de compra de energía (PPA) de base. No obstante, el desarrollo de la geotermia enfrenta barreras de entrada específicas, asociadas principalmente al elevado riesgo de capital en las fases iniciales de perforación profunda y a los prolongados periodos de maduración de los proyectos. La definición de un marco regulatorio claro mediante las resoluciones de 2026 representa el primer paso indispensable para reducir el riesgo regulatorio y atraer capital extranjero directo especializado en energías renovables no convencionales de alta complejidad técnica.














