Cartagena, 13 de agosto de 2025- En la apertura de la 81ª Asamblea Nacional de la ANDI, celebrada en Cartagena, Jaime Alberto Murra, presidente de la Junta Directiva de la organización, pronunció un discurso contundente que resonó entre empresarios, líderes gremiales y autoridades presentes. Bajo el lema “Arriesgar e invertir”, Murra defendió el rol del empresariado como motor de desarrollo, llamó a desterrar estigmas y abogó por una alianza estratégica con el Estado para construir una Colombia más incluyente, dinámica y sostenible. En un contexto económico marcado por una inflación proyectada del 5.5% para 2025 (según el Banco de la República) y un crecimiento económico estimado en 1.8% (según el FMI), su mensaje subrayó la urgencia de fomentar la inversión privada, la formalización y el diálogo para superar los retos del país.
El Empresariado: Corazón del Progreso Social
Murra abrió su intervención con una reflexión personal y colectiva sobre la pasión que impulsa a los empresarios: “Arriesgar e invertir. Algunos lo hicieron por necesidad, otros por vocación o convicción, pero todos nos quedamos por pasión, porque construir, generar empleo y resolver problemas es lo que le da sentido a nuestras vidas”. En un tono emotivo, destacó que las empresas no solo generan riqueza, sino también comunidad, oportunidades y sentido de pertenencia. “Jamás en la historia un país ha superado la pobreza sin un empresariado dinámico,’, ‘ competitivo y comprometido”, afirmó, respaldado por datos que muestran que el sector privado aporta el 80% del empleo formal en Colombia (según el DANE).
El líder gremial fue enfático en rechazar la estigmatización del empresariado: “No podemos aceptar que se nos mire con sospecha, como si fuéramos un obstáculo y no un motor”. En un país donde la informalidad laboral afecta al 58% de los trabajadores (DANE, 2024), Murra defendió la formalización como un pilar para el desarrollo sostenible. “Un empleo formal no es solo un contrato, es la tranquilidad de saber que el esfuerzo está protegido”, señaló, subrayando que la informalidad, a menudo promovida en políticas públicas, frena el acceso a pensiones, salud e impuestos que financian el bienestar colectivo.
El Estado como Socio Estratégico
Uno de los puntos centrales del discurso fue la relación entre el sector privado y el Estado. Murra destacó que el Estado es un “socio mayoritario” que recibe cerca del 50% de los ingresos empresariales a través de impuestos como el IVA, el 4×1.000 y la renta corporativa, que, con un 35%, es la más alta de la OCDE. “Si a nosotros nos va bien, al Estado le va bien sin tener que invertir ni arriesgar. No es ideología, es aritmética simple”, afirmó, generando aplausos entre los asistentes.
En este sentido, instó a los gobernantes a crear condiciones que faciliten la creación y crecimiento de empresas, desde la simplificación de trámites hasta la inversión en infraestructura. “Colombia no saldrá adelante por decreto, saldrá adelante con trabajo, inversión, reglas claras y confianza mutua”, enfatizó. Este mensaje resuena en un momento en que el país busca aprovechar oportunidades como el nearshoring, impulsado por las bajas tarifas de exportación a Estados Unidos, pero enfrenta cuellos de botella en infraestructura y trámites burocráticos.
Diálogo y Democracia: La Vía para el Futuro
Murra también abordó el contexto político, reconociendo los retos planteados por el actual gobierno, pero transformándolos en una oportunidad para la reflexión. “Lejos de verlo como algo negativo, ha sido una oportunidad para entender que el empresario no puede ser ajeno a lo público ni a lo social”, señaló. Propuso que el empresariado participe activamente en la construcción de un tejido social justo, aportando ideas con respeto y argumentos. “Gobernar no es imponer, es incluir, escuchar e integrar. La esencia de la democracia es construir desde la diferencia”, añadió.
En un mensaje contundente, rechazó cualquier forma de violencia o polarización: “Negarse a expresiones como ‘todas las formas de lucha son válidas’ no es debilidad. No tirar piedras ni dañar lo ajeno es cobardía. Escogemos la decencia porque creemos en una sociedad donde el respeto prima sobre la violencia”. Estas palabras, recibidas con entusiasmo, reafirmaron el compromiso de la ANDI con la institucionalidad y el diálogo como herramientas para el progreso.
Oportunidades Globales y Desarrollo Regional
El presidente de la ANDI destacó las oportunidades únicas que Colombia tiene en el escenario global, como su posición estratégica para exportar a Estados Unidos con tarifas competitivas. Sin embargo, advirtió que aprovecharlas requiere una transformación urgente: “Debemos invertir en infraestructura, facilitar trámites, incentivar la producción y abrirle camino a la inversión”. Sin estas medidas, el techo de crecimiento económico seguirá siendo bajo, limitando el impacto de iniciativas como el Corredor de Comercio Exterior (CEC).
Murra también resaltó el rol de las regiones en el desarrollo nacional, destacando que las cámaras y seccionales de la ANDI impulsan innovación, sostenibilidad y formalización. “El desarrollo de Colombia nace y se fortalece desde las regiones”, afirmó, subrayando proyectos que han generado empleo y valor en departamentos como Antioquia, Valle del Cauca y la Costa Caribe.
Un Llamado al Optimismo y la Acción
A pesar de los desafíos, Murra cerró su discurso con un mensaje de optimismo: “Siempre hemos encontrado la forma de salir adelante, y estoy seguro de que esto no será la excepción”. Invitó a los asistentes a aprovechar la Asamblea como un espacio para conectar, debatir y construir un futuro colectivo. “El futuro no lo construye uno solo. Lo construimos juntos, aprendiendo, compartiendo y soñando en grande”, concluyó, instando a los empresarios a salir con ideas concretas y el compromiso de hacerlas realidad.
En un país donde el sector privado representa el 70% del PIB (según el DANE), el discurso de Murra no solo reafirma la relevancia del empresariado, sino que plantea un desafío claro: construir una alianza estratégica con el Estado y la sociedad para transformar a Colombia en una nación más justa, próspera y sostenible.














