El Niño 2026 es inminente. Descubre el análisis del Grupo Cibest sobre cómo este fenómeno afectará la energía, el agro y la inflación en la región.
Medellín, Junio 22 de 2026 — El fenómeno de El Niño 2026 ya se encuentra en consolidación y la probabilidad de su ocurrencia para el segundo semestre del año es cercana al 100%. Ante este panorama, un reciente informe elaborado por las direcciones de investigaciones económicas del Grupo Cibest (que integra a Bancolombia, Banco Agrícola de El Salvador y Banco Agromercantil de Guatemala) advierte que este evento no debe ser tratado como una sorpresa, sino como una narrativa económica que exige decisiones oportunas antes de que sus impactos se materialicen.
Al respecto, Paolo Betancur, gerente de Investigaciones Sectoriales de Comercio de Bancolombia, enfatizó la urgencia de una gestión preventiva:
«El Niño no debe tratarse como sorpresa. Este es un riesgo climático recurrente que exige anticipación, lectura regional y decisiones oportunas antes que el impacto se materialice».
Colombia: Presión en energía, alimentos y comercio
En el escenario colombiano, se proyecta que el segundo semestre de 2026 registre niveles de pluviosidad por debajo de la media histórica en todas las regiones, afectando con mayor fuerza a las zonas Andina (-32,6%) y Caribe (-18,7%). Los principales canales de transmisión del riesgo se concentrarán en tres sectores:
- Energía: La alta dependencia de la generación hidráulica (cerca del 62% de la matriz) expone al sistema a un estrés hídrico. Aunque los embalses iniciaron con niveles superiores a los de 2023, el rápido incremento de la demanda (6,6% desde diciembre de 2025) obligará a un uso intensivo de generación térmica y de gas importado, elevando los costos de operación.
- Agroindustria: Cultivos clave como el arroz, maíz, palma de aceite, café, papa y caña de azúcar sufrirán reducciones en sus rendimientos debido a las sequías. Asimismo, la ganadería en las regiones Caribe y Orinoquía enfrentará escasez de forrajes.
- Inflación y Comercio: Se estima que un episodio fuerte de El Niño podría sumar entre 0,7 y 1,9 puntos porcentuales a la inflación anual en Colombia. El encarecimiento de los alimentos perecederos afectará el poder adquisitivo, presionando a la baja los márgenes mayoristas y el dinamismo del comercio minorista. El transporte terrestre también experimentará mayores costos operativos y fricciones logísticas.
Centroamérica: Impactos heterogéneos pero generalizados
El informe destaca que la región centroamericana posee una alta vulnerabilidad estructural, especialmente en el denominado Corredor Seco. Sin embargo, los impactos finales de El Niño se transmitirán a través de canales diferenciados según el país:
- Guatemala (Riesgo Alimentario y Energético): Enfrentará déficits de lluvia de entre el 20% y 50% en regiones agrícolas críticas como la Costa Sur. Esto afectará gravemente a los cultivos de granos básicos, hortalizas y cardamomo. Además, su alta dependencia hidroeléctrica (53%) incrementará el uso de plantas térmicas en el sur, generando cuellos de botella en las redes de transmisión y elevando los precios de la energía. El impacto potencial estimado en su inflación anual se ubica entre 1,3 y 3,3 puntos porcentuales.
- El Salvador (Foco en el Agro y Seguridad Rural): Aunque la diversificación de su matriz energética con gas natural y energía solar amortiguará el impacto eléctrico, las canículas intensas y altas temperaturas golpearán fuertemente al sector agropecuario. Los cultivos de subsistencia (maíz, frijol y arroz) serán los más vulnerables, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria en zonas rurales. Se proyecta un impacto inflacionario de entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales.
- Panamá (Desafío en la Logística Global): Más allá de la energía y el agro, la sequía afectará críticamente la disponibilidad de agua dulce en la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá. La Autoridad del Canal ya ha anunciado restricciones preventivas en el calado máximo de buques Neopanamax. Menores niveles de agua alterarán itinerarios, elevarán costos de transporte terrestre e internacional y desacelerarán el negocio de reexportación regional en la Zona Libre de Colón. El impacto potencial en la inflación panameña oscilará entre 0,8 y 2,2 puntos porcentuales.
De la alerta a la preparación
El objetivo principal de este análisis regional es propiciar un cambio de enfoque: pasar de tratar a El Niño como una alerta climática de emergencia a consolidarlo como una conversación activa de preparación empresarial y pública. Monitorear las variables a tiempo y ajustar decisiones logísticas, financieras y de inventarios será la clave para que la incertidumbre no se convierta en lamento.














