El líder colombiano solicitó formalmente el respaldo del gobierno estadounidense para materializar la salida de Colombia de la lista OFAC, conocida históricamente en el entorno de los negocios como la Lista Clinton.
Bogotá- 03 de julio de 2026. El canal diplomático entre Bogotá y Washington registra un movimiento estratégico de alto nivel. Este viernes 3 de julio de 2026,en horas de la mañana, el presidente de la República, Gustavo Petro, sostuvo una conversación telefónica oficial con el mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump.
En concreto, la comunicación bilateral sirvió para revisar la agenda de seguridad, los compromisos de sustitución agrícola y la exclusión definitiva del país de la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

El balance técnico de las metas de erradicación
Por un lado, el diálogo presidencial permitió evaluar los avances del Estado colombiano en la lucha contra las economías ilegales. Ciertamente, la agenda comercial y de cooperación con la Casa Blanca depende en gran medida de estos indicadores técnicos. Por otro lado, el reporte oficial detalla que la nación cumplió la meta de alcanzar cerca de 30.000 hectáreas erradicadas bajo el programa voluntario vigente. Por lo tanto, el Gobierno proyecta llegar a 41.000 hectáreas al finalizar el año 2026, cuya financiación se extiende hasta el 31 de diciembre.
“Una vez pude conocerlo, pude entender que usted es un buen hombre”, manifestó el presidente Donald Trump al cierre del intercambio, agradeciendo la disposición del mandatario colombiano.
La solicitud de salida de la Lista Clinton y la respuesta de Washington
Un espaldarazo político para el entendimiento institucional
En primer lugar, el presidente Petro aprovechó el contacto para elevar una petición de enorme relevancia para el sector financiero y el tejido corporativo nacional. El líder colombiano solicitó formalmente el respaldo del gobierno estadounidense para materializar la salida de Colombia de la lista OFAC, conocida históricamente en el entorno de los negocios como la Lista Clinton. De este modo, se busca levantar restricciones comerciales que afectan el flujo de divisas y la operación de diversas pymes y entidades.
En segundo lugar, la respuesta de la Casa Blanca abrió una ventana de optimismo regulatorio. Ante la petición formulada, el presidente Trump respondió textualmente que “hará lo mejor” para concretar dicho propósito en el corto plazo. Efectivamente, el jefe de Estado norteamericano también se comprometió a dialogar con el gobierno entrante de su país. El fin de esta gestión es propiciar un entendimiento político constructivo con los sectores de la oposición en Colombia, blindando la estabilidad jurídica y económica.
Puntos clave del intercambio bilateral Petro-Trump:
- Agenda de Erradicación: Colombia reporta 30.000 hectáreas erradicadas con miras a cerrar el 2026 en 41.000 hectáreas financiadas.
- Trámite OFAC: Trump se comprometió a gestionar el apoyo de su administración para revisar la permanencia en la Lista Clinton.
- Gestión Política: Washington actuará como facilitador para el diálogo normativo entre el Ejecutivo colombiano y la oposición.
- Hito Histórico: El diálogo concluyó con una felicitación formal de Petro a EE. UU. por la celebración de sus 250 años de independencia.
Proyecciones para el comercio y el entorno corporativo transfronterizo
Sin duda, la sintonía mostrada entre ambos mandatarios suaviza las tensiones en los mercados cambiarios y mejora la percepción de riesgo político para los inversores extranjeros. La posibilidad de flexibilizar las sanciones de la lista OFAC representa un alivio directo para el sector bancario. Por consiguiente, las pymes exportadoras podrían experimentar procesos de corresponsalía internacional mucho más ágiles durante el segundo semestre de 2026.
Para concluir, las felicitaciones por el bicentenario y medio de la independencia estadounidense sellaron un diálogo de corte pragmático. Efectivamente, la estabilización de los programas de sustitución de cultivos garantiza que las agencias de cooperación norteamericanas mantengan los flujos de inversión social en las regiones periféricas del país. En última instancia, los compromisos fijados en esta llamada telefónica trazan una hoja de ruta clara para la transición institucional y el comercio binacional.














