Se proyecta que este evento climático se consolide con una intensidad «muy fuerte» entre finales de 2026 y principios de 2027.
La sombra de un racionamiento eléctrico vuelve a planear sobre el aparato productivo nacional. En primer lugar, la presidenta del Consejo Gremial Nacional y de Acolgen, Natalia Gutiérrez, encendió las alertas máximas sobre la vulnerabilidad del sistema interconectado. A través de un detallado informe técnico basado en el último Boletín Energético de XM, la dirigente empresarial advirtió sobre un inminente riesgo energético ante fuerte fenómeno de El Niño. Se proyecta que este evento climático se consolide con una intensidad «muy fuerte» entre finales de 2026 y principios de 2027.
De acuerdo con los pronósticos del Ideam recopilados por el administrador del mercado, la probabilidad de consolidación de la temporada seca supera el 95%. Asimismo, existe un preocupante 63% de opciones de que alcance una severidad histórica, equiparable a las peores sequías registradas desde 1950. Por consiguiente, el sector privado insiste en que el panorama dejó de ser una hipótesis remota. Esto exige la adopción de medidas de choque urgentes por parte del entrante Gobierno de Abelardo de la Espriella.
El peligroso rezago de la oferta: Una demanda que desborda el sistema
Por un lado, las estadísticas operativas expuestas por XM revelan un desfase crítico en la matriz de generación. Mientras el consumo de los hogares y las industrias sube a un ritmo sostenido del 6% anual, la entrada de nuevos proyectos de energía está virtualmente paralizada. Para este año civil se preveía la inyección de 4.475 megavatios (MW) al sistema. Sin embargo, con corte a junio, solo han entrado en operación comercial 306 MW. Esto representa un cumplimiento de apenas el 6,8% de la meta fijada por la Upme.
Por otro lado, la estrechez regulatoria ya empezó a pasar factura en los balances de energía firme. Actualmente, la demanda real del país supera en un 2,3% la energía firme disponible que los generadores pueden garantizar contractualmente. Por lo tanto, si el país enfrenta una hidrología crítica similar a la sequía de 2015-2016, el parque termoeléctrico nacional se verá obligado a generar más de 90 gigavatios-hora (GWh) diarios de manera continua. Dicho escenario estresará al límite el suministro logístico de gas y combustibles líquidos.
Embalses en la mira y riesgo de demanda no atendida
En segundo lugar, el almacenamiento de agua en las represas del país genera profundas dudas de cara al segundo semestre. Para garantizar una transición segura hacia el periodo de sequía, XM calcula que el nivel agregado de los embalses debería iniciar la temporada por encima del 80% de su volumen útil.
- Escenario Crítico: De consolidarse las bajas lluvias de forma prolongada, los niveles agregados de los embalses podrían desplomarse hasta cerca del 19%.
- Alerta Operativa: El informe sectorial advierte explícitamente sobre condiciones actuales de riesgo de demanda no atendida (cortes selectivos de energía).
- Impacto Inmobiliario y Pymes: Las restricciones operativas en las redes regionales de distribución afectarán directamente la productividad de los talleres fabriles y centros comerciales.
Radiografía del Sistema Eléctrico: Factores de Alerta de XM (Junio 2026)

¿Por qué el freno en la infraestructura eléctrica frena la competitividad regional?
Sin duda, el riesgo energético ante fuerte fenómeno de El Niño es la mayor amenaza económica para el tejido empresarial de cara al inicio del próximo mandato presidencial. Si las pymes de manufactura y los complejos agroindustriales del país empiezan a sufrir apagones programados o alzas desmedidas en la tarifa de la bolsa de energía, la inflación estructural volverá a dispararse. Por lo tanto, el nuevo gabinete liderado por De la Espriella y su ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, debe priorizar la remoción de barreras burocráticas y de seguridad que tienen frenadas las líneas de transmisión y los parques de generación en las regiones.
Para concluir, el informe de XM y el pronunciamiento gremial desmitifican la tesis de una transición energética pacífica y sin riesgos técnicos. Evidentemente, acelerar los proyectos estratégicos de energía y asegurar los contratos de suministro de gas de respaldo son tareas de seguridad nacional que no admiten más dilaciones. En conclusión, la infraestructura eléctrica del país se encuentra en un punto de máxima vulnerabilidad operativa. Por consiguiente, el comité de empalme deberá trazar una hoja de ruta de mitigación inmediata para blindar el suministro eléctrico y evitar una crisis económica generalizada.














