Bogotá, 21 de abril de 2026 — En un duro diagnóstico sobre el acceso al capital en los sectores populares y rurales, el Gerente de la Cooperativa Confiar, Oswaldo León Gómez, cuestionó la efectividad de las políticas actuales para desplazar economías ilegales de financiamiento. En el marco del Foro Económico: La Política Monetaria en un Contexto Progresista, liderado por el Ministerio de Hacienda, Gómez calificó como «aterrador» que, pese a la existencia de bancos y cooperativas, el crédito informal bajo la modalidad de «gota a gota» (o «Crédito Colombia») siga siendo el principal recurso para la producción, con tasas efectivas que superan el 700%.
Este resultado, según el dirigente cooperativo, se traduce en un fracaso sistémico para conectar la política pública con la realidad del campesino y el pequeño productor. Dicho lo anterior, el directivo señaló que la estructura del Estado sigue siendo «paquidérmica», impidiendo que las decisiones tomadas en instancias como la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario se traduzcan en soluciones ágiles. Bajo este escenario, el sector cooperativo enfrenta además un reto de liquidez, con un incremento en los costos de captación que dificulta la colocación de créditos a tasas competitivas para los sectores más vulnerables.
La desconexión entre la política y el territorio
Gómez, quien integra la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario, resaltó la frustración que genera la lentitud en el despliegue de las políticas de fomento. Para empezar, enfatizó que tener el Gobierno no implica necesariamente tener el control del Estado para ejecutar cambios a velocidad real. Posteriormente, identificó los cuellos de botella que frenan el impacto del crédito:
- Institucionalidad Lenta: A pesar de los esfuerzos del actual Gobierno, la interpretación y ejecución de políticas en entidades como Finagro y el Banco Agrario no llegan con la urgencia requerida.
- Cartera Sustitutiva: Señaló que este mecanismo muchas veces tiene intenciones distintas a favorecer a los pequeños y medianos productores expresados en las voces comunitarias.
- El Delito del Gota a Gota: Criticó la «legalidad de facto» que ha adquirido el pagadiario, un modelo de usura que incluso se ha exportado a otros países de la región.
El impacto de las tasas y el costo del fondeo
El análisis técnico del Gerente de Confiar revela una presión financiera sin precedentes sobre las organizaciones de economía solidaria. En particular, León Gómez explicó cómo las decisiones del Banco de la República sobre las tasas de interés han encarecido la «materia prima» del crédito: las captaciones. Cabe subrayar que este incremento afecta directamente la capacidad de apalancamiento:
- Salto en CDT: En solo 60 días, las tasas de captación pasaron de un promedio del 8% al 12%, un incremento de cuatro puntos porcentuales que encarece el crédito para el asociado final.
- Efecto Inflación vs. Crecimiento: Calificó de «cosmética» la intención de priorizar el control de la inflación sobre el crecimiento económico y la generación de empleo, advirtiendo sobre el enfriamiento de la producción real.
Perspectivas: Hacia un modelo de financiamiento con «corazón»
En resumidas cuentas, el mensaje de Gómez es un llamado a la acción para desburocratizar el acceso al crédito. Finalmente, el directivo instó a la Junta Directiva del Banco de la República y a las instituciones financieras a tener una visión más clara y humana de las consecuencias de sus decisiones técnicas. Para el directivo, la verdadera inclusión financiera no se logra con discursos, sino con una banca pública y cooperativa que sea capaz de arrebatarle el mercado a la usura, garantizando que el ahorro de las familias se convierta en motor de producción y no solo en un indicador de control monetario.













