Advertisement

Laura Fernández: La «heredera» de Chaves que gobernará Costa Rica con mano dura

Foto: Cortesía. Costa Rica ha tomado una decisión contundente. Laura Fernández logró una victoria aplastante en primera vuelta con el 48% de los votos.

Costa Rica, 2 de febrero de 2026. Costa Rica ha tomado una decisión contundente este domingo 2 de febrero de 2026. Laura Fernández, candidata del partido oficialista Pueblo Soberano, logró una victoria aplastante en primera vuelta al obtener más del 48% de los votos. Con este resultado, Fernández supera con creces a su rival más cercano, Álvaro Ramos (PLN), quien alcanzó el 32%, y evita la necesidad de un balotaje.

El triunfo de Fernández no solo es personal; es una ratificación del modelo de gestión de Rodrigo Chaves. Su partido además obtuvo 30 de los 57 diputados en la Asamblea Legislativa, lo que le otorga un margen de maniobra considerable, aunque ligeramente inferior a los 40 que ella misma solicitó para implementar reformas de calado constitucional.

¿Quién es la nueva presidenta electa?

A sus 39 años, Laura Fernández se convertirá el próximo 8 de mayo en la segunda mujer en presidir Costa Rica. Politóloga de la Universidad de Costa Rica y experta en políticas públicas, Fernández ha construido su carrera desde el rigor técnico. Fue Ministra de Planificación y Ministra de la Presidencia bajo el mando de Chaves, consolidándose como su mano derecha y la «gerente» capaz de ejecutar la visión del mandatario.

Aunque se presenta como la heredera del «rodriguismo», los analistas señalan una diferencia marcada en las formas: mientras Chaves es conocido por un estilo personalista y confrontativo, Fernández proyecta un perfil más técnico, aunque su discurso de victoria —donde calificó a la oposición de «saboteadora»— sugiere que la firmeza retórica seguirá presente.

Seguridad: El «modelo Bukele» llega a Costa Rica

La prioridad absoluta de Fernández será frenar la ola de violencia que llevó al país a una tasa récord de 16,7 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2025. Su programa de gobierno propone medidas sin precedentes en la democracia costarricense:

  • Estado de Excepción: Fernández ha expresado su disposición a solicitar la suspensión de garantías individuales en zonas críticas dominadas por el narcotráfico.
  • Mega Cárceles: Se comprometió a finalizar el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado, una prisión para 5.000 detenidos inspirada en el CECOT de El Salvador, proyecto anunciado por Chaves junto a Nayib Bukele semanas antes de los comicios.
  • Mano Dura: La continuidad de la lucha frontal contra el sicariato y el crimen organizado bajo una doctrina de «cero tolerancia».

Economía y el desafío de la sombra de Chaves

Fernández hereda una economía con indicadores robustos: un crecimiento del 5%, desempleo en mínimos históricos (7%) e inflación negativa. No obstante, la oposición cuestiona que estas cifras se han logrado a costa de recortes en inversión social y educación, un balance que la nueva presidenta deberá gestionar para mantener la cohesión social.

El mayor interrogante para el periodo 2026-2030 es el rol del propio Rodrigo Chaves. Fernández ha sugerido algo inédito en la historia del país: integrar al expresidente en su gabinete como Ministro de Hacienda o de la Presidencia. Esta posibilidad desafía la tradición política costarricense, donde los exmandatarios suelen retirarse de la primera línea para dejar gobernar a su sucesor.

En síntesis

La victoria de Laura Fernández representa un voto por la continuidad del cambio. Costa Rica ha premiado la estabilidad económica y ha pedido, a cambio, resultados drásticos en seguridad.

El éxito de su gobierno dependerá de su capacidad para ejercer esa «mano dura» prometida sin fracturar el Estado de derecho ni las instituciones democráticas que prometió respetar en su discurso de victoria.