Bogotá, 15 de octubre de 2025. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) registró un balance de 1,6% en septiembre, marcando el primer valor positivo del año y un avance de 4,0 puntos porcentuales respecto a agosto (-2,4%). Frente a septiembre de 2024 (-16,0%), el incremento acumula 17,6 puntos porcentuales, según los resultados de la Encuesta de Opinión del Consumidor (EOC) divulgados hoy por Fedesarrollo. Este repunte, impulsado por una mejor percepción de las condiciones económicas actuales y expectativas moderadamente optimistas, señala una estabilización en el comportamiento del gasto de los hogares, aunque con señales mixtas en la disposición a compras mayores como vivienda y vehículos.
El boletín número 287 de la EOC, basado en una muestra de 1.200 hogares en cinco ciudades principales, refleja un trimestre tercero (julio-septiembre) con un ICC promedio de 1,5%, un alza de 4,9 puntos respecto al trimestre anterior (-3,4%). Este dato, ponderado por respuestas favorables menos desfavorables, integra percepciones sobre la economía familiar, nacional y la propensión al consumo, ofreciendo un indicador adelantado del dinamismo económico interno.
Componentes del ICC: Mejora en condiciones actuales, con expectativas estables
La evolución del ICC se desglosa en dos subíndices clave. El Índice de Condiciones Económicas (ICE), que evalúa la situación presente de los hogares y el momento para adquirir bienes durables, subió 6,9 puntos porcentuales a 0,1%, desde -6,8% en agosto. Este avance se explica por un balance positivo del 0,5% en la percepción de mejora económica familiar (frente a -2,2%) y un -0,4% en la disposición a compras de electrodomésticos y muebles (mejora de 10,9 puntos desde -11,3%).
El Índice de Expectativas del Consumidor (IEC), que proyecta el panorama a un año, avanzó 2,1 puntos a 2,6%. Destaca el 26,2% de encuestados que anticipa una mejora en su economía hogareña (leve baja de 28,4%), aunque el pesimismo sobre tiempos económicos nacionales persiste en -12,2% y las condiciones generales del país en -6,3%. Comparado con septiembre de 2024, el ICE gana 25,5 puntos y el IEC 12,4, lo que indica una corrección significativa del pesimismo post-pandemia.
En el trimestre, la valoración de la situación del hogar subió 7,4 puntos porcentuales y la del país 5,1, pero la disposición a bienes durables cayó 10,4 puntos, sugiriendo que el optimismo no se traduce aún en compras de alto valor.
Desagregación por ciudades y estratos: Heterogeneidad en el territorio
La confianza creció en dos de las cinco ciudades monitoreadas. Barranquilla lideró con un salto de 17,7 puntos a 17,8%, seguida de Bogotá con +7,8 a 3,6%. Medellín retrocedió 2,1 puntos a -10,3%, Cali 10,8 a 0,9% y Bucaramanga 7,6 a -6,9%. Esta dispersión refleja dinámicas locales: en la Costa Caribe, el empleo en puertos y turismo impulsa el ánimo, mientras en el interior persisten presiones inflacionarias.
Por niveles socioeconómicos, el estrato bajo registró el mayor avance (+8,1 puntos a 7,4%), impulsado por subsidios y remesas. El medio se estancó en -2,3% (-0,2 puntos) y el alto en -24,8% (-2,1). Frente a 2024, todos los estratos mejoran, con el alto ganando 18 puntos, lo que evidencia una recuperación más equitativa en la base de la pirámide.
Disposición al consumo: Avance en durables, retroceso en vivienda y vehículos
La propensión a bienes durables (muebles, electrodomésticos) mejoró a -0,4% (+10,9 puntos mensuales, +30,4 anuales), con alzas en Barranquilla (+43,4 a 29,1%), Bucaramanga (+26,9 a -5,5%) y Bogotá (+13,9 a -0,6%). Medellín y Cali cayeron levemente. Este indicador, clave para el comercio minorista, alinea con el crecimiento de ventas reportado por el DANE en agosto (12,4% anual).
En contraste, la disposición a comprar vivienda se contrajo a -32,2% (-19,4 puntos mensuales), con caídas en Cali (-39,3 a -31,3%), Bogotá (-26,8 a -44,2%), Bucaramanga (-13,2 a -23,8%) y Medellín (-7,5 a -8,8%). Solo Barranquilla subió (+46,3 a 2,8%). Por estratos, el medio lidera la baja (-23,2 a -44,5%), reflejando tasas de interés elevadas (alrededor del 15%) y oferta limitada en vivienda de interés social (VIS).
Para vehículos, el balance es -45,0% (-0,9 puntos mensuales, +12,4 anuales), con estabilidad en la mayoría de ciudades. Estos datos sugieren un consumo selectivo: bienes accesibles sí, activos fijos no.
Implicaciones para la economía: Señal positiva con matices
Este ICC en terreno positivo anticipa un consumo más dinámico en el cierre de 2025, alineado con proyecciones del FMI de 2,5% de crecimiento. El avance en condiciones económicas (ICE) correlaciona con ventas minoristas robustas (DANE: +12,4% en agosto, impulsadas por vehículos +27,5% e informática +51%). Sin embargo, la contracción en vivienda (-32,2%) y el bajo empleo formal (58%) advierten desigualdades persistentes.
Fedesarrollo, que realiza la EOC desde 1997, encuestó hogares representativos en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga. Los resultados, ponderados por respuestas netas, sirven como indicador adelantado, con actualizaciones trimestrales. Para octubre, una inflación controlada (IPC agosto: 5,2%) podría consolidar esta tendencia.
En un contexto de remesas récord (US$10.000 millones hasta agosto) y subsidios focalizados, el repunte del ICC sugiere resiliencia. No obstante, expertos llaman a políticas que aborden el acceso a crédito y vivienda para una recuperación inclusiva. Colombia, con su consumo representando el 60% del PIB, necesita que este optimismo se materialice en inversión familiar.













