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Analdex invita a la unidad y expresa su preocupación exportadora

La inauguración del Congreso de Analdex combinó llamados a la unidad, advertencias sobre la crítica situación económica y reflexiones.

Bogotá, 5 de septiembre de 2025- Ronald Bakalarz, presidente de la junta directiva de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), dio inicio al 37° Congreso Nacional de Exportadores en Bogotá con un discurso que combinó llamados a la unidad, advertencias sobre la crítica situación económica y reflexiones sobre el rol del sector privado en la coyuntura actual.

Desde el escenario, Bakalarz abordó los desafíos que enfrentan los empresarios en un contexto marcado por la incertidumbre de aranceles, conflictos armados, presiones del cambio climático, desplazamientos masivos y un bajo desempeño económico. A pesar de estas adversidades, insistió en la responsabilidad del sector privado de impulsar el crecimiento y la generación de empleo, posicionándolo como un pilar esencial para la recuperación nacional.

Críticas a la situación fiscal y laboral

Uno de los ejes centrales de su intervención fue la situación fiscal del país. Bakalarz señaló que el Gobierno ha presentado un presupuesto de $556,9 billones para 2026, de los cuales cerca del 60% se destina a gastos de funcionamiento. “¿Por qué poner más impuestos cuando se puede recortar el gasto público? Así definitivamente no somos viables como país”, cuestionó, expresando su desacuerdo con la dependencia de nuevas cargas tributarias. Criticó especialmente la propuesta de una segunda reforma tributaria de este gobierno, que busca recaudar $26,3 billones, en un contexto donde el déficit fiscal alcanzó $69,4 billones, la cifra más alta en 20 años.

Esta situación, según el dirigente, llevó a la pérdida del grado de inversión, generando desconfianza en los mercados. “Las empresas ya no damos más con tanta carga administrativa y fiscal”, afirmó, reflejando el agotamiento del sector empresarial ante la presión fiscal.

En materia laboral, Bakalarz expresó su preocupación por el impacto de la reciente reforma, que incrementa los costos asociados a recargos nocturnos, dominicales y festivos, afectando especialmente al comercio. Además, denunció que la informalidad laboral, que ronda el 55%, no fue abordada adecuadamente en la normativa, lo que “vuelve menos competitivo al sector formal, que cumple con sus obligaciones fiscales y laborales”. Esta omisión, según él, agrava las desigualdades y limita el potencial de crecimiento del empleo formal en Colombia.

Llamado a la moderación política y reconocimiento al Banco de la República

En un tono conciliador, Bakalarz hizo un llamado a la moderación política de cara a las elecciones presidenciales de 2026. “Mi llamado es a no polarizar y a construir país con base en las diferencias de los otros. Como empresarios estamos cansados de la violencia, de la estigmatización y de los debates estériles”, señaló, abogando por un diálogo constructivo que priorice el bienestar nacional.

Asimismo, destacó la independencia del Banco de la República como un garante de la disciplina macroeconómica, subrayando que sus decisiones refuerzan la confianza de los inversionistas y evitan que la política monetaria se vea influenciada por coyunturas políticas, un aspecto crucial en un momento de incertidumbre económica.

Previsiones del comercio exterior

En el ámbito del comercio exterior, Bakalarz presentó cifras actualizadas que evidencian una desaceleración en las ventas externas. En julio de 2025, las exportaciones alcanzaron US$4.430 millones, con una caída del 4,1% frente al mismo mes de 2024, impulsada por una reducción del 25,6% en combustibles y extractivos, especialmente en carbón y petróleo.

Sin embargo, destacó puntos positivos: los agroalimentos crecieron un 31,8%, liderados por café, banano y aceites vegetales, mientras las manufacturas avanzaron un 11,8%, con productos químicos, cosméticos y metalmecánicos como protagonistas. En contraste, el oro no monetario descendió un 1,8%.

En el acumulado de enero a julio de 2025, las exportaciones totalizaron US$28.820 millones, con un crecimiento marginal del 0,6%. Las ventas no minero-energéticas subieron un 21,7%, mientras las minero-energéticas cayeron un 15,6%. Estados Unidos se mantuvo como el principal destino con US$8.812 millones, un aumento del 7,8% y una participación del 30,6%.

La Unión Europea aportó US$3.682 millones con un alza del 35,4%, mientras Panamá registró US$2.017 millones con una caída del 23,9%. “Los primeros siete meses reflejan una mayor diversificación exportadora hacia agroalimentos y algunas manufacturas, mientras que los combustibles siguen en descenso. Sin embargo, es poco probable que este año superemos la meta de los 50.000 millones de dólares en exportaciones”, explicó Bakalarz, proyectando un panorama desafiante pero con oportunidades en sectores alternativos.

Reflexiones y perspectivas

El discurso de Bakalarz no solo puso sobre la mesa las dificultades económicas, sino que también resaltó el rol del sector privado como agente de cambio. Su llamado a la unidad y la moderación política busca fomentar un entorno propicio para los negocios, mientras que sus críticas a las políticas fiscales y laborales abren el debate sobre la necesidad de ajustes estructurales. El Congreso Nacional de Exportadores, que se extenderá durante los próximos días, será un espacio clave para discutir estas ideas y proponer soluciones que fortalezcan el comercio exterior en un contexto global complejo.

Con un enfoque en la sostenibilidad y la diversificación, el sector exportador podría mitigar los efectos de la desaceleración, especialmente si el Gobierno responde a los planteamientos de Analdex con medidas que equilibren la carga impositiva y promuevan la competitividad.

La intervención de Bakalarz deja claro que el futuro económico de Colombia depende de una colaboración efectiva entre el sector público y privado, en un momento donde la resiliencia empresarial será más crucial que nunca.