En consecuencia, la conexión física busca mitigar el desabastecimiento projected y reducir el impacto tarifario que genera la compra de gas importado por vía marítima.
Cartagena, 06 de noviembre de 2026. El Gobierno Nacional iniciará en el cuarto trimestre de 2026 las obras de reparación del gasoducto binacional Antonio Ricaurte para importar gas natural desde Venezuela a partir de mediados de 2027. La infraestructura inyectará 50 millones de pies cúbicos diarios en su fase inicial, volumen que representa cerca del 5% del consumo nacional.
Esta reactivación atiende la estrechez energética que afronta el país ante la declinación de los campos locales tradicionales. En consecuencia, la conexión física busca mitigar el desabastecimiento projected y reducir el impacto tarifario que genera la compra de gas importado por vía marítima.
¿Por qué el país recurre a la infraestructura de Venezuela?
La infraestructura binacional suma más de una década en desuso y deterioro progresivo. Sin embargo, rehabilitar un corredor existente de 224 kilómetros resulta sustancialmente más rápido y económico que tender una línea de transporte desde cero.
Durante su intervención en la IX Cumbre Petróleo, Gas y Energía, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, fundamentó la urgencia de la obra:
“Cada molécula de gas cuenta. Con esta declaratoria, todo el Estado trabaja como uno solo para que el gasoducto Antonio Ricaurte opere cuanto antes, sin saltarse un solo trámite. Un país no se gobierna para el próximo verano, sino para la próxima década: vamos a volver a producir el gas de nuestro subsuelo. La seguridad energética no tiene ideología: tiene urgencia”.
Asimismo, la jefa de cartera recalcó que la importación complementa las campañas de exploración costa afuera (offshore) y los desarrollos de regasificación. Para agilizar las gestiones interinstitucionales, el Ejecutivo catalogó la obra como Proyecto de Interés Nacional y Estratégico (PINE) con acompañamiento de la Vicepresidencia de la República.
Gas por tubo frente a gas licuado: el choque de costos
La principal ventaja económica del proyecto radica en la reducción del costo unitario del combustible frente a las importaciones marítimas actuales:
| Variable técnica y económica | Importación por gasoducto (Antonio Ricaurte) | Importación marítima (GNL vía buques) | Impacto para el usuario | Fuente |
| Volumen de entrega | 50 MPCD inicial (tope 450 MPCD) | Sujeto a capacidad de barcos y terminales | Cobertura inmediata del 5% del mercado | Ecopetrol / MinMinas |
| Procesos intermedios | Bombeo continuo directo por tubería | Licuefacción en origen y regasificación local | El ducto elimina etapas industriales costosas | Ecopetrol |
| Infraestructura base | 224 kilómetros construidos | Terminal portuaria en Cartagena y puertos flotantes | Menor intervención territorial y capital de obra | MinMinas |
| Trámite geopolítico | Requiere licencia de la OFAC (EE. UU.) | Comercio marítimo regular sin sanción | Riesgo de suspensión por vetos diplomáticos | Departamento del Tesoro |
La barrera de Washington y el riesgo sancionatorio
A pesar de la voluntad política binacional, el inicio efectivo de las obras y las compras comerciales dependen de la diplomacia norteamericana. Por lo tanto, Ecopetrol requiere que la OFAC otorgue una licencia específica que autorice negociaciones con la estatal Pdvsa sin incurrir en sanciones económicas.
De hecho, la reciente reorganización del Congreso de Estados Unidos anticipa un control más estricto sobre acuerdos energéticos con el régimen venezolano. En consecuencia, la estatal petrolera colombiana, enmarcada en su estrategia corporativa Renacer, deberá demostrar que la operación abastece estrictamente necesidades humanitarias y de servicio público esencial.
Frente a este escenario, los gremios del sector recalcan que Venezuela posee las mayores reservas probadas de gas en América Latina. No obstante, advierten que la confiabilidad del suministro exigirá contratos auditados internacionalmente y garantías de mantenimiento permanente del ducto en territorio vecino.
¿Cómo incide este suministro en las fábricas y hogares de Antioquia?
En Medellín y el Valle de Aburrá, el gas natural alimenta tanto la matriz térmica de grandes factorías como el servicio residencial operado por EPM. Dado que Colombia importa cerca del 40% del gas que consume en periodos de baja hidrología, las cotizaciones internacionales del GNL presionan al alza la tarifa al usuario final.
Por consiguiente, incorporar 50 millones de pies cúbicos diarios a menor costo operativo estabiliza el mercado mayorista. Las industrias antioqueñas de plásticos, cerámicas y alimentos aseguran suministro firme para sus calderas, mientras el transporte de carga y pasajeros a GNV mantiene su competitividad frente a la gasolina y el diésel.
La ruta de ejecución que arranca en las próximas semanas
El cronograma de intervención contempla hitos administrativos y operativos inmediatos. En primer lugar, los equipos de Ecopetrol y el Ministerio de Minas deberán tramitar las licencias ambientales y las inspecciones técnicas de integridad sobre los tubos enterrados.
Luego, la Cancillería y las autoridades energéticas consolidarán la solicitud de exención regulatoria ante el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Finalmente, las cuadrillas ingresarán al campo en el cuarto trimestre de 2026 para alistar las estaciones de compresión y empalmar el suministro a la red nacional a mediados de 2027.














