El pronunciamiento del directivo se produce tras semanas de controversia marcadas por los elevados precios de la boletería, las restricciones de visados impulsadas por la administración de Donald Trump y denuncias de interferencias políticas.
Estados Unidos- 28 de julio de 2026. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, publicó este lunes una contundente carta abierta en los canales oficiales del máximo organismo del fútbol mundial para responder a las persistentes críticas sobre la organización del Mundial de Norteamérica 2026. A través del comunicado, el dirigente italosuizo defendió la rentabilidad, la logística y el impacto del evento en Estados Unidos, México y Canadá, asegurando que el torneo fue un éxito rotundo pese a las tensiones geopolíticas y económicas que lo rodearon.
El pronunciamiento del directivo se produce tras semanas de controversia marcadas por los elevados precios de la boletería, las restricciones de visados impulsadas por la administración de Donald Trump y denuncias de interferencias políticas en las decisiones arbitrales y disciplinarias del campeonato.
«A quienes, parapetados tras sus plumas, sus papeles y sus pantallas, difunden odio y rumores falsos, quiero decirles que, mientras ustedes se quedan sentados detrás, nosotros, en la FIFA, estamos en primera línea, organizando, trabajando sin descanso y ofreciendo el mejor espectáculo del mundo», aseveró Infantino.
¿Cómo respondió la FIFA ante la polémica de visados y el impacto geopolítico?
Uno de los mayores desafíos logísticos y financieros del torneo trilateral fue la gestión de visados en medio de tensiones diplomáticas, como el conflicto armado entre Estados Unidos e Irán, así como las restricciones impuestas a delegaciones de países con crisis sanitarias como la República Democrática del Congo o crisis sociales como Haití. Caso emblemático fue la denegación de ingreso al árbitro somalí Omar Artan.
Infantino defendió el rol de la FIFA como un articulador de neutralidad y puentes económicos:
«Mientras ustedes difundían odio, nosotros trabajábamos sin descanso para unir a dos países en guerra. Irán entró en Estados Unidos sin incidentes ni conflictos (…) Mencionaron a las pocas personas a las que se les denegó el visado, pero pasaron por alto a los millones de personas de todo el mundo a las que sí se les concedió», señaló el directivo.
Pese a estas declaraciones, la postura oficial de la FIFA contrasta con las denuncias hechas por el seleccionador iraní, Amir Ghalenoei, y el delantero Mehdi Taremi, quienes catalogaron la logística y el trato hacia su delegación como un «desastre».
¿Hubo presión política en el desarrollo deportivo y arbitral del evento?
La vertiente corporativa de la FIFA también enfrentó cuestionamientos por presuntas presiones de altos mandos políticos durante la competición. Entre los episodios más comentados estuvo la llamada personal del presidente estadounidense Donald Trump a Infantino para retirar la suspensión al jugador Folarin Balogun antes del choque de octavos de final ante Bélgica.
Ante los señalamientos de sesgo o favoritismo dentro del negocio del torneo, el presidente del ente rector le restó dramatismo a la situación argumentando que la flexibilidad disciplinaria es práctica recurrente en la industria de las grandes ligas europeas y globales.
¿Cuál es el balance financiero y operativo que defiende la FIFA?
A pesar del malestar en sectores periodísticos y de la afición por las barreras económicas de acceso a los escenarios, la FIFA sostiene que los índices de seguridad e integración comercial del torneo cerraron en números positivos sin precedentes de violencia.
Infantino cerró su comunicado instando a sus detractores a «reflexionar, meditar, rezar o ver un partido de fútbol», remarcando que el negocio global del balompié mantendrá su expansión regional de cara a los próximos ciclos operativos de la institución.














