Medellín, 20 de mayo de 2026. La seguridad en el suministro de servicios públicos esenciales en Colombia ingresa a una etapa de estricta disciplina operativa y ciudadana. En concreto, las principales empresas de servicios públicos del país articulan planes de choque para mitigar los impactos de la variabilidad climática. El Grupo EPM anunció formalmente su adhesión a la campaña de contingencia liderada por los gremios y las autoridades nacionales. Por lo tanto, la corporación antioqueña prioriza la sostenibilidad hídrica para mitigar riesgos de desabastecimiento.
Descalce entre demanda y caudales históricos
Por un lado, el consumo de electricidad dentro del Sistema Interconectado Nacional (SIN) mantiene una tendencia de crecimiento acelerado. Por otro lado, este apetito del mercado genera una diferencia preocupante frente a la capacidad real de energía firme disponible en el país. En consecuencia, los analistas técnicos advierten la existencia de un riesgo estructural para la suficiencia energética en el mediano plazo.
Específicamente, la coyuntura se agrava al revisar el comportamiento de las lluvias en las cuencas del departamento. Durante lo corrido de mayo de 2026, los caudales de los ríos que alimentan el sistema de EPM cayeron drásticamente. En efecto, los afluentes registran apenas el 53,9% de su promedio histórico de aportes hídricos. Por lo tanto, la multilatina tomó la decisión estratégica de disminuir su despacho de generación hidráulica para evitar el vaciado prematuro de sus reservas.
EPM supera la media de almacenamiento nacional
Por otra parte, la preparación anticipada le permite a la compañía registrar indicadores de almacenamiento muy superiores al promedio del mercado regulado. El nivel agregado de los embalses de generación de energía en todo el territorio colombiano se ubica en un 64,8%. Asimismo, los embalses de propiedad del Grupo EPM muestran un destacado comportamiento operativo, consolidando un nivel de llenado del 82,6%.
De este modo, la empresa cumple de forma anticipada con las metas regulatorias vigentes para la temporada seca. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) definió una senda de almacenamiento que exige mantener los embalses por encima del 80% desde julio. Adicionalmente, esta condición de seguridad técnica debe prolongarse de manera ininterrumpida hasta el mes de noviembre. Lograr este blindaje hídrico resulta vital, considerando que las hidroeléctricas aportan el 70% de la matriz energética de Colombia.
Un llamado a la corresponsabilidad ciudadana
Finalmente, la dirección del grupo empresarial recordó que la confiabilidad del sistema eléctrico es un deber compartido entre las industrias y los hogares. Promover hábitos de consumo consciente y disminuir el desperdicio de agua corriente representan pequeñas decisiones con un alto impacto colectivo. En resumen, mantener la solidez operativa de las represas en Antioquia evitará medidas drásticas de racionamiento, garantizando la estabilidad económica y la calidad de vida de los usuarios.














