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Medellín invertirá $750 mil millones en la remodelación del Atanasio Girardot

Foto: Distrito de Medellín. Fue presentado el proyecto de modernización del estadio Atanasio Girardot, con una inversión total de más de 750.000 millones de pesos.

Medellín, 5 de noviembre de 2025. La Alcaldía de Medellín presentó el proyecto de modernización integral de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, con una inversión total de más de 750.000 millones de pesos, financiada exclusivamente con recursos públicos. Esta intervención, la más ambiciosa en la historia del escenario, elevará su capacidad de 45.200 a 60.000 espectadores, incorporando estándares FIFA para albergar eventos internacionales.

En un contexto de presupuesto distrital de 10,96 billones de pesos para 2025 —de los cuales 6,3 billones se destinan a infraestructura—, esta asignación representa el 6,8% del rubro de obras estratégicas, reforzando el compromiso con el desarrollo urbano y el sector deportivo, que contribuye con el 1,2% al PIB de Antioquia.

Detalles técnicos de la transformación estructural

El diseño contempla la adición de un tercer nivel en las tribunas, con silletería renovada para aumentar la capacidad en un 33%, junto a una cubierta elíptica ampliada de 2.319 metros cuadrados a más de 31.000 metros cuadrados, protegiendo integralmente contra inclemencias climáticas. Internamente, se duplicarán los torniquetes de acceso de 49 a 108, y las unidades sanitarias pasarán de 399 a 531, optimizando flujos operativos para eventos masivos. Adicionalmente, se modernizarán camerinos, cabinas de prensa, palcos y locales comerciales, incorporando rampas, pasarelas y elementos de accesibilidad universal conforme a normativas nacionales de inclusión.

La fachada externa, de 23.000 metros cuadrados, integrará el estadio con su entorno mediante intervenciones en 40.000 metros cuadrados de espacio público adyacente, mejorando movilidad peatonal y urbanismo. Estas obras incluyen redes eléctricas e hidrosanitarias actualizadas, una cancha de última generación y tecnología para transmisión de eventos, alineadas con requisitos de la FIFA para competiciones continentales. El alcalde Federico Gutiérrez Zuluaga enfatizó la dimensión social: «Este estadio seguirá siendo público y de la ciudad, transformando venteros en comerciantes formales, con renovación integral del perímetro para equidad en el acceso».

Financiamiento público y cronograma de ejecución

La totalidad de los 750.000 millones de pesos —de los cuales 643.000 millones se destinan al estadio propiamente dicho y el remanente a movilidad, tecnología y urbanismo— proviene del presupuesto municipal, sin participación de alianzas público-privadas. Este esquema refleja la priorización de la Alcaldía en activos públicos, dentro de un plan de 1.800 obras que suman 6,3 billones de pesos y proyectan 180.000 empleos directos en 2025. El Instituto de Deportes y Recreación (Inder) y la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU) liderarán la estructuración, diseño y ejecución.

El cronograma inicia con un estudio de suelos en el perímetro durante el cierre de 2025, paralelo a trámites de curaduría urbana para viabilidad. Las obras comenzarán entre mayo y junio de 2026, con finalización en el segundo semestre de 2027, minimizando interrupciones en el calendario de partidos de Atlético Nacional e Independiente Medellín. Esta temporalidad alinea con el ciclo presupuestal, donde el 25% del incremento anual en el presupuesto distrital —de 8,8 a 10,96 billones de pesos— se orienta a infraestructura social y deportiva.

Generación de empleo y multiplicadores en la cadena productiva

El proyecto generará 430 empleos directos durante la fase constructiva, concentrados en mano de obra calificada en ingeniería civil y arquitectura, con salarios promedio de 3,5 millones de pesos mensuales. Considerando multiplicadores sectoriales —estimados en 1,5 a 2,5 veces el PIB por peso invertido en infraestructura en Colombia—, esta inyección podría inducir 1.000 a 1.500 puestos indirectos en proveedores de materiales y servicios logísticos, elevando la actividad económica local en un 0,6% del PIB distrital de 120 billones de pesos. En Antioquia, el sector deportivo ya genera 25.000 empleos formales, con un impacto en consumo y turismo que amplifica retornos en un 2,2 veces, según estudios regionales.

Post-construcción, el estadio potenciará ingresos por eventos: cada partido internacional podría inyectar 5.000 millones de pesos en hotelería y comercio, similar al impacto del Metropolitano de Barranquilla, donde un encuentro genera 2.000 millones en actividad inducida. Esto posiciona a Medellín en el circuito de torneos FIFA, con potencial para captar 10.000 millones anuales en divisas turísticas.

Implicaciones macroeconómicas para el desarrollo regional

Esta modernización ejemplifica la estrategia de inversión pública en activos fijos, que en Medellín representa el 57% del presupuesto 2025, fomentando un ciclo virtuoso de capital humano y competitividad. El retorno social incluye la promoción de «fútbol en paz», alineado con campañas contra la violencia en estadios que han reducido incidentes en un 40% desde 2020, indirectamente elevando la atractivo para patrocinios corporativos estimados en 15.000 millones de pesos anuales.

Para inversores institucionales, el proyecto sugiere oportunidades en fondos de infraestructura municipal, con yields ajustados por riesgo del 7-9% en bonos distritales —calificados AA+ localmente—. El impacto en el PIB de Antioquia, proyectado al 3,5% para 2026, se amplifica por sinergias con el Plan de Desarrollo «Por Antioquia Firme» 2024-2027, que destina 500.000 millones a infraestructura deportiva y cultural. En un horizonte de urbanización acelerada —con Medellín al 80% de cobertura metropolitana—, esta intervención mitiga cuellos de botella en movilidad, con un retorno de inversión social estimado en 1,8 veces mediante reducción de congestión en un 15% en el sector Norte.

El Atanasio Girardot renovado no solo elevará la capacidad operativa, sino que consolidará a Medellín como nodo de eventos de alto impacto, contribuyendo a la diversificación económica más allá de la manufactura tradicional. En términos de política pública, esta apuesta —financiada sin endeudamiento externo— preserva la sostenibilidad fiscal distrital, con un déficit proyectado del 1,2% del PIB local, respaldando calificaciones crediticias estables y atrayendo flujos de capital foráneo en turismo deportivo.