Advertisement

VIVA impulsa dignidad rural en Antioquia con convenios por $24.430 millones

En la imagen se ven los alcaldes que firmaron el convenio con VIVA para desarrollar proyectos de vivienda en sus territorios

Medellín, 12 de septiembre de 2025 – En un paso decisivo por la equidad territorial, la Empresa de Vivienda e Infraestructura de Antioquia (VIVA) firmó convenios interadministrativos con 15 municipios de las subregiones de Urabá, Bajo Cauca y Magdalena Medio, destinando $24.430 millones para mejorar 1.745 viviendas rurales mediante la provisión de servicios públicos domiciliarios como agua potable y saneamiento básico.

Esta iniciativa, resultado de la articulación entre VIVA y las alcaldías locales, no solo reduce el déficit habitacional cualitativo en un 9,3% en estas zonas priorizadas, sino que se alinea con los avances regionales que ya incluyen 919 viviendas nuevas y 4.686 mejoramientos habitacionales. En un departamento donde el 25% de la población rural carece de acceso pleno a servicios básicos, según datos del DANE, este compromiso fortalece la calidad de vida de miles de familias campesinas y contribuye a la reactivación económica local.

Una inversión estratégica para el desarrollo rural

Los convenios, suscritos en un evento que reunió a los alcaldes de Zaragoza, El Bagre, Caucasia, Cáceres, Nechí, Vigía del Fuerte, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá, Necoclí, Murindó, Arboletes, Apartadó, Puerto Triunfo, Puerto Nare y Maceo, representan una inversión conjunta que prioriza la inclusión social en regiones históricamente marginadas. Estas subregiones, caracterizadas por su potencial agrícola y ganadero, enfrentan desafíos como la dispersión poblacional y la vulnerabilidad climática, que agravan el déficit en servicios públicos. La intervención de VIVA se centra en la instalación de acueductos, alcantarillados y unidades sanitarias, beneficiando directamente a hogares en zonas rurales donde el acceso a agua potable apenas alcanza el 70%, de acuerdo con informes del Ministerio de Vivienda.

Esta acción se enmarca en el Plan de Desarrollo de la Gobernación de Antioquia, que establece metas ambiciosas: 50.000 viviendas nuevas, 100.000 mejoramientos y 20.000 titulaciones en el cuatrienio. Hasta la fecha, VIVA ha impulsado más de 28.000 soluciones habitacionales durante el Mes de la Vivienda 2025, con inversiones sectoriales que superan los $100.000 millones en regiones como Urabá y Bajo Cauca. En Urabá, por ejemplo, se han asignado 1.137 soluciones para 4.434 beneficiarios con $20.034 millones, mientras que en Bajo Cauca se destinan $31.950 millones para 993 intervenciones que impactan a 3.872 familias. Estos esfuerzos no solo mitigan el déficit habitacional, estimado en un 10,5% en acueducto y alcantarillado para estas subregiones, sino que generan empleo temporal en construcción y mantenimiento, estimulando la economía local en un contexto donde el sector vivienda aporta el 5% al PIB departamental.

Voces de los líderes locales: Gratitud y compromiso compartido

La firma de los convenios fue un momento de celebración para los alcaldes presentes, quienes destacaron el impacto transformador de estas intervenciones. La alcaldesa de San Juan de Urabá, Julia Esperanza Medrano, expresó: “Hoy estamos en la empresa de vivienda de Antioquia Viva, firmando un convenio con el municipio de San Juan para la ejecución de 150 mejoramientos de vivienda que van a mejorar la calidad de vida de 150 familias rurales”. Por su parte, el alcalde de Necoclí, Guillermo José Cardona Moreno, subrayó: “Esto representa un gran desarrollo y un cambio significativo para mi comunidad”. Estas declaraciones reflejan la articulación interinstitucional que ha sido clave en iniciativas previas, como la firma de convenios en el Suroeste antioqueño para 3.254 soluciones habitacionales con $101.000 millones.

Finalmente, el alcalde de Puerto Nare, Juan Carlos Acevedo, afirmó: “Estamos muy felices de haber firmado un nuevo convenio de mejoramiento de vivienda en servicios públicos, que traerá grandes beneficios para nuestras comunidades rurales. Apostamos al desarrollo del campo, y esta es una forma concreta de mejorar la calidad de vida de nuestra gente. Agradecemos al señor gobernador de Antioquia, al gerente de Viva y a todo el equipo de trabajo, por su compromiso y dedicación para hacer realidad estos proyectos”. En Magdalena Medio, esta alianza se suma a esfuerzos como el proyecto de acueducto “El Sable” en Urabá, con estudios contratados por $17.532 millones para beneficiar a municipios como Apartadó y Turbo.

Impacto económico y social: Hacia una Antioquia más equitativa

Estos convenios no solo abordan el déficit habitacional –que en zonas rurales alcanza el 40% en saneamiento básico, según el Ministerio de Vivienda–, sino que fomentan la inclusión social y la sostenibilidad. Al mejorar 1.745 viviendas, se beneficia a aproximadamente 7.000 personas, considerando un promedio de cuatro miembros por familia, y se genera un efecto multiplicador en la salud pública al reducir enfermedades asociadas a la falta de agua potable. Económicamente, la inversión de $24.430 millones estimula la cadena de suministro local, creando empleos en regiones como Urabá, donde el agro y el turismo representan el 60% de la actividad económica.

Como periodista con dos décadas cubriendo el sector vivienda en Colombia, observo que la estrategia de VIVA representa un modelo exitoso de gobernanza colaborativa. En un cuatrienio donde se proyectan 150.000 soluciones habitacionales y 20.000 titulaciones, estos avances en subregiones vulnerables como Bajo Cauca –con un 993 soluciones en el Mes de la Vivienda– contribuyen a cerrar brechas históricas. Sin embargo, desafíos como la conectividad rural y la sostenibilidad ambiental requieren una continuidad en las políticas públicas para maximizar el impacto.