Con la llegada de la prima de mitad de año, equivalente a medio salario, los colombianos tienen una oportunidad única para mejorar su salud financiera en un contexto de incertidumbre económica y volatilidad global. En un entorno donde factores como la inflación (5,05% anual según el Dane), y las fluctuaciones en los mercados internacionales generan desafíos, es crucial tomar decisiones conservadoras y estratégicas. La clave, según expertos, está en planificar cuidadosamente el uso de este ingreso adicional para evitar que se convierta en “plata de bolsillo”. A continuación, te presentamos una guía práctica basada en recomendaciones de Reinaldo Medina, experto en finanzas y docente de la Escuela de Negocios de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz.
Paso 1: Evalúa tu situación financiera
Antes de decidir cómo usar la prima, es fundamental realizar un diagnóstico de tus finanzas. “Revisemos muy bien el presupuesto, las deudas, los pendientes urgentes, las posibilidades de inversión y ahorro. Si no llevamos un presupuesto, este es el momento ideal para empezar a planificar ingresos y gastos”, recomienda Medina. Este ejercicio permite identificar prioridades y establecer un plan claro, evitando decisiones impulsivas que puedan diluir el impacto de este ingreso extra.
Un presupuesto bien estructurado te ayudará a navegar la incertidumbre y a aprovechar al máximo tu prima.
Prioriza el pago de deudas
Reducir deudas es una de las formas más efectivas de usar la prima para mejorar tu salud financiera. “Abonar a las deudas no solo disminuye el capital pendiente, sino también los intereses, que dependen del saldo”, explica Medina. Si tienes varias deudas, prioriza según tres criterios: la tasa de interés, el valor de la cuota y el plazo. Las tarjetas de crédito, que suelen tener tasas superiores al 30% anual, deben ser el primer objetivo. “Dejar las tarjetas en cero y, si es posible, quedarte con una sola para emergencias es una decisión inteligente”, añade el experto.
Por ejemplo, un abono significativo a una deuda de tarjeta de crédito con una tasa del 32% puede ahorrarte miles de pesos en intereses, liberando recursos para otros objetivos financieros. En un momento de tasas de interés elevadas, como las proyectadas por el aumento del déficit fiscal, reducir deudas es una estrategia conservadora que protege tu economía personal.
Invierte con visión a largo plazo
Si no tienes deudas urgentes, la prima puede ser un punto de partida para invertir. Una opción segura es un Certificado de Depósito a Término (CDT), que ofrece rentabilidad sin exponerte a riesgos significativos. “No necesitas grandes sumas para empezar; con la prima puedes abrir un CDT y establecer una base para futuras inversiones”, señala Medina. En un contexto de incertidumbre, con una prima de riesgo país en aumento, los CDT son una alternativa atractiva frente a opciones más volátiles como acciones o criptomonedas.
Otra posibilidad es destinar la prima a un proyecto de emprendimiento que genere ingresos futuros. Por ejemplo, iniciar un negocio pequeño o fortalecer uno existente puede diversificar tus fuentes de ingresos, un aspecto clave en tiempos de inestabilidad económica. Además, invertir en educación es una apuesta invaluable. “Cursos, certificaciones o posgrados te dan herramientas para ser más competitivo y aprovechar oportunidades laborales”, destaca Medina. En un mercado laboral donde la productividad y las competencias son esenciales, esta inversión puede traducirse en mayores ingresos a mediano plazo.
Construye el hábito del ahorro
El ahorro es un pilar fundamental para la estabilidad financiera, y la prima puede ser el impulso inicial para crear este hábito. Medina sugiere empezar con un 5% o 10% de los ingresos y aumentar gradualmente hasta un 20%. “La constancia es clave; ver cómo crece el monto motiva a seguir ahorrando”, afirma. En un escenario donde la inflación presiona el costo de vida (alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 0,60% en mayo, según el Dane), tener un fondo de ahorros protege contra imprevistos.
La prima puede destinarse a una cuenta de ahorros de alto rendimiento o a un fondo de emergencia, especialmente útil en un contexto de incertidumbre política y económica. Por ejemplo, un fondo equivalente a tres meses de gastos básicos puede ser un salvavidas ante una eventual pérdida de ingresos o un aumento en los costos de vida.
Planifica para ganar tranquilidad
En conclusión, la prima de mitad de año es más que un ingreso extra; es una oportunidad para fortalecer tu bienestar financiero. Ya sea pagando deudas, invirtiendo en un CDT o un proyecto personal, o iniciando un hábito de ahorro, la clave está en la planificación. “Un plan financiero claro te da control y tranquilidad”, subraya Medina. En un entorno donde el déficit fiscal, la inflación y las tasas de interés generan incertidumbre, decisiones conservadoras como las propuestas aseguran que la prima no se desvanezca en gastos superfluos, sino que se convierta en un pilar para tu futuro económico.














