Los impuestos saludables en Colombia miran el espejo de México tras 12 años: éxito en recaudo, pero la obesidad subió a 74,1%.
Medellín, 20 de octubre de 2026. El debate sobre la continuidad de los impuestos saludables en Colombia encuentra un espejo indispensable en la experiencia de México tras doce años de vigencia. Mientras el tributo demostró una alta efectividad en materia de recaudo para el fisco, los indicadores clínicos de salud pública no exhiben los resultados prometidos originalmente.
En consecuencia, el caso mexicano aporta evidencia empírica para evaluar si el gravamen nacional cumple su propósito preventivo o si opera como una carga regresiva al consumo. De hecho, los datos oficiales del país norteamericano confirman que el sobrepeso y la obesidad en adultos pasaron de 71,3% en 2012 a 74,1% en 2020.
¿Por qué falló el impacto sanitario en el espejo mexicano?
La explicación económica y comportamental detrás de este fenómeno radica en la capacidad de adaptación de los consumidores frente a los precios. En primer lugar, una investigación divulgada por el Journal of Health Economics demostró que las familias redujeron un 2,7% las calorías procedentes de gaseosas gravadas.
Sin embargo, los hogares sustituyeron esa ingesta adquiriendo otros comestibles sin gravamen, manteniendo el consumo calórico total en niveles idénticos. Los impuestos saludables en Colombia son tributos que gravan de forma diferencial las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados según su concentración de sodio, grasas y azúcares añadidos. Por consiguiente, penalizar productos aislados no garantiza dietas más equilibradas en la población vulnerable.
¿Cómo impacta esta discusión a las tiendas y hogares de Antioquia?
En el departamento de Antioquia operan más de 30.000 tiendas de barrio y minimercados donde los refrescos y pasabocas representan cerca del 30% de los ingresos diarios de caja. Por lo tanto, el incremento en los precios al consumidor final deprime el margen de los pequeños tenderos en comunas de Medellín, Bello e Itagüí.
Asimismo, en los hogares de menores ingresos del Valle de Aburrá, el tributo no siempre disuade la compra, sino que encarece el presupuesto semanal de alimentación. De acuerdo con analistas del sector retail, si el dinero recaudado no se destina con nombre propio a infraestructura deportiva o prevención clínica, el tributo termina funcionando como un IVA encubierto.
¿Qué preguntas deben orientar la política pública?
La experiencia internacional demuestra que el análisis de los impuestos saludables en Colombia no puede reducirse a defensas automáticas ni a solicitudes de desmonte sin sustento técnico. En este sentido, los expertos del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) sugieren auditar si la plata recaudada financia programas hospitalarios o si se diluye en la tesorería general.
De igual forma, gremios como la ANDI y Fenalco han insistido en evaluar el impacto sobre el empleo formal en la industria de bebidas y confitería. A pesar de los objetivos loables de salud, la evidencia empírica exige diseñar políticas integrales de educación nutricional y actividad física.
¿Qué decisiones legislativas se esperan a futuro?
El Congreso de la República revisará el balance de aplicación de los tributos saludables durante las próximas discusiones tributarias del periodo 2026-2027. Finalmente, los tomadores de decisiones deberán responder con cifras verificables si el gravamen transformó los hábitos ciudadanos o si únicamente infló las arcas estatales a costa del consumidor.
Preguntas Frecuentes
¿Qué pasó con la obesidad en México tras 12 años de impuestos saludables?
Según cifras analizadas por el CIAT, el sobrepeso y la obesidad en adultos pasaron de 71,3% en 2012 a 74,1% en 2020. Por lo tanto, la medida no logró frenar el avance de estas condiciones médicas.
¿Qué es el efecto de sustitución calórica identificado por los economistas?
Un estudio del Journal of Health Economics comprobó que las familias bajaron un 2,7% las calorías de gaseosas gravadas, pero compraron otros alimentos sin impuesto, dejando intacta su ingesta calórica total.
¿Cómo operan los impuestos saludables en Colombia?
En Colombia, el tributo grava las bebidas azucaradas mediante una tarifa que escala según los gramos de azúcar por cada 100 mililitros, además de aplicar una tarifa porcentual sobre comestibles ultraprocesados.
¿A dónde va el dinero recaudado por estos impuestos?
Actualmente, los recursos recaudados ingresan a la bolsa general del Presupuesto General de la Nación, sin una cuenta especial ni una destinación exclusiva comprobable hacia el sistema de salud preventiva.














