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Más allá del costo: el desconocimiento frena la modernización de los transformadores en Colombia

Foto: Cortesía El desconocimiento frena la modernización de los transformadores en Colombia. La transición a ésteres naturales es viable.

El desconocimiento frena la modernización de los transformadores en Colombia. La transición a ésteres naturales es viable.

Medellín, 19 de agosto de 2026. El sector eléctrico de Colombia enfrenta un dilema estructural en su infraestructura de potencia. La falta de información frena la transición hacia redes más sostenibles y seguras. Durante más de un siglo, los transformadores han funcionado con aceite mineral derivado del petróleo. Sin embargo, los ésteres naturales, fabricados a partir de aceites vegetales, emergen como una alternativa madura, biodegradable y resistente al fuego.

En Medellín se celebró el Encuentro Internacional sobre Modernización Sostenible de Transformadores de Potencia. El evento reunió a 93 expertos de cinco países en la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia. La conclusión principal fue contundente: el costo financiero no es el obstáculo principal para adoptar esta tecnología en el país.

¿Por qué el precio no es la principal barrera para actualizar los transformadores en Colombia?

Un estudio de la Universidad del Valle consultó a profesionales de 20 organizaciones del sector eléctrico colombiano. La investigación desmintió el mito económico. El desconocimiento y la falta de difusión encabezan la lista de frenos para modernizar los equipos. Los aspectos de diseño técnico, junto con las dudas del mercado, representan cerca de la mitad de la resistencia al cambio.

El factor económico quedó relegado al último lugar de las preocupaciones. Las empresas temen a la falta de información más que a la inversión inicial. Superar la brecha educativa en las áreas de ingeniería acelerará la transformación energética nacional.

¿Qué capacidades de medición técnica necesita desarrollar el país?

La trazabilidad metrológica es indispensable para garantizar un diagnóstico confiable. El análisis de gases disueltos (DGA) actúa como un examen de sangre para el transformador. Esta prueba anticipa fallas internas severas antes de que ocurran colapsos en la red.

  • Acreditación de laboratorios: En Colombia, la acreditación ISO/IEC 17025 ante el ONAC aplica únicamente para el aceite mineral. Ampliar esta certificación a los ésteres naturales es prioritario. Entidades como el CIDET lideran este llamado nacional.
  • Sobrecostos por pruebas externas: La falta de acreditación local obliga a enviar muestras al exterior. Esta dependencia genera demoras operativas y mayores costos logísticos.
  • Criterios de interpretación propios: El éster natural libera gases de forma normal durante su operación. Utilizar los umbrales del aceite mineral genera falsas alarmas de fallas mecánicas.
  • Avance normativo internacional: Organismos como la IEC y CIGRE redactan guías globales de retrollenado que estarán listas hacia 2029.

¿Es necesario comprar equipos nuevos para cambiar el fluido aislante?

Comprar transformadores de potencia nuevos no es una condición obligatoria para modernizar la red. La alternativa más realista y eficiente es el retrollenado. Este procedimiento consiste en drenar el aceite mineral viejo y reemplazarlo con éster natural en el mismo equipo.

Celsia presentó en el evento un piloto sobre un transformador de 3 MVA. La compañía aplica un protocolo de cinco etapas dentro de un proyecto europeo. Este proceso incluye desde la caracterización previa del activo hasta el ajuste de parámetros de monitoreo. No se trata de un simple cambio de aceite, sino de una intervención de ingeniería especializada.

La Universidad de Cantabria identificó el punto más crítico del procedimiento. El aceite mineral retenido en el papel aislante reduce las ventajas del fluido vegetal. Un residuo del 10 % de aceite mineral baja el punto de ignición del éster natural de 352 °C a 238 °C. Por esta razón, el correcto drenaje y tratamiento del aislamiento representan la etapa clave de la intervención.

¿Qué ganancias operativas y ambientales ofrecen los ésteres naturales?

Las ventajas técnicas del éster natural impactan directamente la seguridad de la infraestructura y el cuidado de los ecosistemas.

  • Resistencia al fuego: El aceite mineral se inflama a los 160 °C, mientras que los ésteres naturales lo hacen entre 330 y 360 °C. Esto reduce la necesidad de instalar gruesos muros cortafuegos y sistemas complejos de contención en las subestaciones.
  • Biodegradabilidad superior: El fluido vegetal se biodegrada en más del 99 % en solo 28 días. El aceite mineral apenas alcanza un 25 % en el mismo periodo. Esta característica es vital para subestaciones cerca de fuentes de agua o reservas naturales.
  • Mayor vida útil: Los ésteres toleran más humedad sin perder su propiedad aislante, protegiendo el papel de los devanados del transformador.

¿Cómo participa Colombia en la producción y regulación mundial de estos fluidos?

Colombia dejó de depender en su totalidad de la importación de aceite vegetal aislante. Hoy el país fabrica este insumo a partir de oleína de palma nacional mediante ingeniería propia. La innovación recibió el Premio al Inventor Colombiano de la Superintendencia de Industria y Comercio en 2017 y el Premio Nacional de Ingeniería Química en 2018.

A nivel internacional, el país ocupa un lugar en las decisiones estratégicas del sector. La Universidad del Valle, Celsia y la empresa DIVEG integran un consorcio europeo junto a 28 entidades de cinco continentes. El grupo trabaja en la redacción de las normas globales para el retrollenado seguro.