Desde el 15 de julio rige la jornada de 42 horas en Colombia. ACOPI advierte un alza del 4,76% en el costo por hora trabajada. Conozca el impacto.
Bogotá, 15 de julio de 2026. A partir de este miércoles 15 de julio de 2026, la jornada laboral máxima en Colombia se reducirá de 44 a 42 horas semanales. Ciertamente, esta modificación se realiza en cumplimiento de la Ley 2101 de 2021, la cual establece un desmonte gradual del tiempo de trabajo sin disminuir el salario ni las prestaciones de los empleados. Sin embargo, la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (ACOPI) advirtió sobre el fuerte impacto que tendrá la medida en la estructura de costos de las unidades productivas.
Según estimaciones del gremio, esta reducción representa un incremento directo del 4,76% en el valor de la hora ordinaria de trabajo. En efecto, la variación ocurre porque las empresas deberán cancelar el mismo salario mensual a cambio de un menor número de horas de servicio. Por esta razón, la junta directiva de ACOPI Nacional aclaró que el impacto final dependerá de la capacidad de cada organización para reorganizar sus turnos y mejorar la productividad.
Impacto acumulado y sectores en alerta
Con respecto al panorama de las pequeñas empresas, ACOPI señaló que las dos horas menos por trabajador restan capacidad operativa. En el caso de que una microempresa deba cubrir ese tiempo con horas extras diurnas, el sobrecosto laboral en esa plaza rozaría el 6%. Adicionalmente, esta cifra podría dispararse si los reemplazos exigen recargos nocturnos, dominicales o festivos.
Por consiguiente, el sector privado argumenta que la medida no llega sola. Esta reforma se acumula con otras presiones financieras que comprometen la sostenibilidad empresarial:
- Salario Mínimo: El incremento decretado para el año 2026.
- Jornada Nocturna: La ampliación del recargo nocturno que ahora inicia desde las 7:00 p. m.
- Dominicales y Festivos: El aumento progresivo de los recargos por laborar en días de descanso.
- Horas Extras: El encarecimiento general del trabajo suplementario calculado sobre una jornada ordinaria más corta.
Debido a estas condiciones, existen sectores económicos altamente vulnerables. En primer lugar, el comercio y la industria manufacturera sentirán la presión por depender de mano de obra intensiva. En segundo lugar, actividades de servicio continuo como la salud, la vigilancia privada, el transporte, el aseo y la hotelería tienen un margen mínimo de maniobra. Por lo tanto, estas industrias no pueden suspender operaciones ni reducir sus horarios de atención al público.
Preparación y llamado al Gobierno
Para mitigar el impacto, las MiPymes colombianas ya implementan acciones internas de contingencia. Ciertamente, muchas firmas están reorganizando sus turnos en esquemas de cinco o seis días semanales. Asimismo, buscan acelerar la automatización de procesos, eliminar los tiempos muertos e incorporar herramientas digitales para elevar la eficiencia.
No obstante, ACOPI enfatizó que un alto porcentaje de microempresas carece del capital necesario para financiar una transformación tecnológica o contratar personal adicional de apoyo. Por consiguiente, la presidencia del gremio hizo un llamado urgente al Gobierno nacional para estructurar programas de asistencia técnica, líneas de crédito para digitalización y formación del talento humano. Para finalizar, puntualizaron que el propósito de mejorar la calidad de vida de los trabajadores debe equilibrarse con la supervivencia de las empresas que generan el empleo formal en el país.














