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Colombianos aprietan el bolsillo: Estudio de TransUnion revela que el 31 % no podrá pagar sus deudas

Foto: Canva. Los clientes con tarjeta débico de BBVA Colombia pueden retirar efectivo en cualquiera de las 2.700 tiendas D1 del país,

Esta dificultad para cumplir con las obligaciones coincide con una marcada moderación en el consumo de las familias. De acuerdo con el reporte de la central de riesgo, el 56 % de los colombianos redujo sus gastos discrecionales

Bogotá- 09 de julio de 2026. Las finanzas de los hogares en Colombia atraviesan por una fase de profunda reconfiguración bajo un entorno de alta cautela. La más reciente edición del estudio Consumer Pulse de TransUnion, revela que el 31 % de los consumidores en el país considera que no podrá pagar completamente al menos una de sus obligaciones financieras actuales, lo que representa un incremento de tres puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior.

Esta dificultad para cumplir con las obligaciones coincide con una marcada moderación en el consumo de las familias. De acuerdo con el reporte de la central de riesgo, el 56 % de los colombianos redujo sus gastos discrecionales —como viajes, entretenimiento y comidas fuera del hogar— durante los últimos tres meses, reflejando una estricta priorización de los bienes y servicios esenciales de la canasta básica.

¿Por qué los colombianos están recortando sus gastos?

El ajuste en los presupuestos responde directamente a la necesidad de estabilizar las finanzas internas frente a presiones económicas persistentes. Para mitigar el impacto en sus bolsillos, los consumidores están modificando drásticamente sus hábitos de compra, optando por estrategias de sustitución que les permitan optimizar el rendimiento de sus ingresos mensuales.

El informe detalla que uno de cada tres colombianos afirma comprar con mayor frecuencia marcas propias o genéricas. Paradójicamente, la tendencia de buscar descuentos masivos o migrar constantemente de establecimiento comercial ha disminuido, lo que sugiere que las familias prefieren la previsibilidad en sus canales tradicionales de suministro para mantener patrones de consumo más estables.

¿Cómo avanza la recuperación financiera de los hogares?

A pesar de las alarmas por el impago de créditos, el estudio de TransUnion muestra dinámicas mixtas que sugieren una estabilización desigual. El porcentaje de consumidores que afirmó que sus finanzas marchan «según lo planeado» aumentó del 32 % al 38 % en el último año, mientras que aquellos que señalaron que su situación es peor de lo esperado se contrajeron del 27 % al 21 %.

Sin embargo, el optimismo generalizado a mediano plazo empieza a moderarse entre la población activa y las pymes:

  • Optimismo a 12 meses: Cayó al 76 % frente al 79 % registrado un año atrás.
  • Recuperación desigual: La brecha se amplía entre sectores formales estables y la economía popular.
  • Priorización de presupuesto: El enfoque exclusivo migró hacia gastos fijos controlables.

Caída en la demanda de crédito: ¿El fin del endeudamiento?

El encarecimiento del costo del dinero ha pasado factura directamente a la intención de endeudamiento de los ciudadanos. El Consumer Pulse arrojó que solo el 39 % de los consumidores planea solicitar un nuevo crédito o refinanciar una obligación existente durante los próximos 12 meses, una caída sustancial frente al 46 % reportado en la medición del año anterior.

Al indagar sobre los motivos que frenan el acceso al mercado financiero, la principal razón expresada por los hogares y pequeños empresarios fueron los altos costos asociados al financiamiento. Ante tasas de interés percibidas aún como elevadas, la banca tradicional enfrenta el reto de flexibilizar sus portafolios para evitar una contracción severa de la colocación de crédito en el país.