La aclaración surge con el objetivo de proteger la reputación de la marca y evitar interpretaciones erróneas sobre la participación de terceros en la toma de decisiones de la compañía.
Bogotá-12 de mayo de 2026. Por medio de su apoderado, el abogado Iván Cancino, la compañía precisó que toda relación con el citado ciudadano terminó en 2021. Además, la empresa enfatizó que Martínez nunca integró la estructura directiva de la organización.
En un ejercicio de claridad, Fast Moda S.A.S., operadora de Lili Pink, emitió un pronunciamiento oficial. El objetivo principal es desvincular su entorno de la situación jurídica del señor Walter Francisco Martínez Martínez. Por lo tanto, la aclaración busca proteger la reputación de la marca. De este modo, se evitan interpretaciones erróneas sobre la toma de decisiones en la compañía.
Desvinculación desde el año 2021
Según el comunicado, el señor Martínez no mantiene vínculos comerciales ni laborales con la empresa desde hace cinco años. Por el contrario, la organización subrayó que la relación pasada fue estrictamente comercial. Esta se limitó a la cadena de suministro bajo el modelo de cliente-proveedor.
Puntos clave del pronunciamiento:
- Sin cargos directivos: El señor Martínez nunca tuvo injerencia en las decisiones estratégicas de Lili Pink.
- Independencia jurídica: Cualquier investigación relacionada con el individuo pertenece a su ámbito personal. En consecuencia, es ajena a los principios de la marca.
- Debido proceso: La compañía pidió respetar la presunción de inocencia del implicado durante los procesos correspondientes.
Compromiso con la transparencia
Por su parte, el abogado Iván Cancino enfatizó el compromiso de la marca con la ley. Asimismo, la firma reiteró su disposición para colaborar con las autoridades. Esto ocurrirá siempre que la empresa sea requerida para cualquier trámite informativo.
Análisis formativo para el lector profesional
Para el analista de riesgos, estos comunicados son una estrategia de contención de crisis esencial. En el sector retail, la asociación con investigaciones de antiguos proveedores genera ruidos innecesarios. Sin embargo, al delimitar la relación como «cliente-proveedor», la empresa protege su valor de marca.
Igualmente, esta acción reafirma sus protocolos de cumplimiento (compliance). En conclusión, la intervención de un abogado de alto perfil refuerza un mensaje claro. La compañía está preparada para defender su integridad operativa ante cualquier señalamiento externo.














