Esta última es una empresa conjunta donde Eni y la española Repsol poseen participaciones iguales y que se encarga de la explotación de gas en el prolífico yacimiento Perla.
Caracas – 05 de Mayo de 2026. El gigante energético italiano Eni anunció hoy lunes un hito operativo clave en sus actividades regionales. En concreto, la compañía reinició la extracción de petróleo crudo en Venezuela durante el pasado mes de abril. Por lo tanto, esta medida funciona como un esquema de pago en especie para compensar el gas producido en territorio venezolano.
Gracias a este mecanismo, la firma europea busca recuperar cuentas por cobrar que PDVSA mantiene pendientes desde hace tiempo. En consecuencia, el flujo de crudo permitirá sanear el balance financiero de la multinacional en el corto plazo.
Estructura del acuerdo y saneamiento de cartera
La operación se fundamenta en un contrato suscrito en marzo entre PDVSA y la empresa Cardón IV. Cabe destacar que Eni y la española Repsol poseen participaciones iguales en esta entidad conjunta. Actualmente, Cardón IV gestiona la producción de gas en el prolífico yacimiento Perla.
Bajo los términos pactados, el pago por las ventas de dicho gas se realiza exclusivamente en especie. De hecho, Eni confirmó que retiró el primer cargamento de crudo venezolano bajo esta modalidad en abril. Por añadidura, la empresa comunicó estos avances antes de su junta anual de accionistas.
Desde una perspectiva técnica, la deuda de PDVSA con Eni ascendía a 3.300 millones de dólares al cierre de 2025. Esta cifra incluye cerca de 1.000 millones de dólares por intereses acumulados. No obstante, el grupo energético reportó un valor recuperable de 880 millones de euros en su último balance anual.
Flexibilización de sanciones y planes a futuro
La reanudación de los envíos coincide con un alivio gradual de las sanciones de Estados Unidos hacia Venezuela. Desde enero, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha emitido varias licencias generales de apertura. Debido a este cambio regulatorio, Eni puede operar con mayor seguridad jurídica en el país.
Además de garantizar la continuidad operativa, el nuevo marco permite evaluar un fortalecimiento de las actividades a mediano plazo. En definitiva, el retorno de Eni y Repsol a la extracción directa normaliza la relación comercial en el sector de hidrocarburos. Por consiguiente, los mercados energéticos ven con optimismo esta mejora en la operatividad de las petroleras europeas en la región.













