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¿Comerías carne de burro? En una carnicería de Argentina se agotó en día y medio su venta

Cortesía: EFE

La reciente incursión de la carne de burro en el mercado minorista de Trelew no es un evento aislado, sino el resultado de una erosión sostenida en la rentabilidad de la ganadería ovina.

Argentina- 28 de Abril de 2026. La comercialización experimental de carne de burro en la provincia de Chubut ha generado una respuesta de demanda inmediata, agotando las existencias en apenas 36 horas. Este fenómeno subraya una transformación en las pautas de consumo y plantea un debate sobre la diversificación de la matriz productiva ante el declive de la ganadería tradicional en la estepa patagónica.

El sector agropecuario argentino enfrenta un punto de inflexión en la región austral. La reciente incursión de la carne de burro en el mercado minorista de Trelew no es un evento aislado, sino el resultado de una erosión sostenida en la rentabilidad de la ganadería ovina. Los datos son contundentes: la población de ovinos en Chubut ha sufrido una contracción del 54% desde su pico histórico, descendiendo de 6.4 millones en 1978 a menos de 3 millones en 2025. En este contexto de campos subexplotados y desertificación, el burro emerge como un activo biológico de alta resiliencia y bajo costo de mantenimiento.

Arbitraje de precios: La ventaja competitiva frente a la carne vacuna

El principal vector que explica el éxito comercial de esta iniciativa es la profunda brecha de precios en un entorno de alta sensibilidad inflacionaria. Con un valor de mercado de 7,500 pesos argentinos por kilo, la carne de burro se posiciona como una alternativa disruptiva, situándose a menos del 50% del costo de los cortes de res más económicos.

ProductoPrecio por Kg (ARS)Diferencia porcentual
Carne de Burro (Promedio)$7,500Base
Carne de Res (Corte económico)~$17,000 – $22,000+126% a +193%

Desde una perspectiva de microeconomía doméstica, el consumidor opta por este producto no solo por curiosidad, sino como un mecanismo de sustitución ante la pérdida de poder adquisitivo. El análisis técnico de la carne revela un perfil magro, con alto contenido proteico y un sabor dulce con presencia de umami, lo que facilita su inserción en la dieta habitual bajo métodos de cocción similares a los de la res (vacío, lomo, costillar).

El marco regulatorio y los cuellos de botella logísticos

A pesar del éxito de ventas, la escalabilidad del proyecto a nivel nacional enfrenta obstáculos institucionales significativos. Si bien Julio Cittadini, productor líder del proyecto en Punta Tombo, cuenta con la supervisión del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el Ministerio de Producción para operaciones locales, el tránsito federal sigue restringido.

La legislación argentina actual, a través del Código Alimentario, no prohíbe el consumo, pero exige estándares de faena y trazabilidad que las plantas actuales no siempre cumplen para especies no tradicionales. El otorgamiento de permisos provisionales en Chubut permite la comercialización intraterritorial, pero la exportación hacia centros de consumo masivo como Buenos Aires o Córdoba requiere una adecuación normativa y de infraestructura que hoy representa el mayor riesgo para la expansión de esta industria.

Análisis formativo: Implicaciones para el inversor y el sector agroindustrial

Para el inversor profesional y el analista del sector, este caso de estudio ofrece tres lecciones fundamentales sobre la dinámica del mercado agroalimentario en escenarios de crisis:

  1. Optimización de activos marginales: La utilización de tierras no aptas para vacunos mediante la cría de especies «aguerridas» como el burro representa una recuperación de capital en áreas rurales que, de otro modo, quedarían fuera del circuito productivo.
  2. Validación de demanda en mercados nicho: La rapidez con la que se agotó el stock demuestra que las barreras culturales del consumidor son elásticas cuando la relación precio-calidad es favorable.
  3. Potencial de exportación: Siguiendo modelos de países como Francia, Italia o China —este último con una demanda masiva para usos alimenticios y medicinales—, Argentina posee una oportunidad latente para diversificar sus exportaciones de proteína animal, siempre que se logre la homologación de plantas de faena específicas.

En conclusión, la carne de burro en la Patagonia ha dejado de ser una excentricidad para convertirse en un indicador de las tensiones y oportunidades en la cadena de valor alimentaria argentina. La normalización del consumo dependerá de la capacidad del sector privado para institucionalizar la producción y del Estado para agilizar una normativa que refleje las nuevas necesidades de abastecimiento del mercado interno y externo.