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Unergy y EPM activan la primera comunidad energética regulada de Colombia

Este avance se produce bajo el amparo de la Resolución CREG 101 072 de 2025, la normativa que habilita formalmente a los usuarios para producir, distribuir y consumir energía renovable de manera colectiva.

Medellín- 28 de abril de 2026 — Colombia ha marcado un hito estructural en su proceso de transición energética con la puesta en marcha de la primera comunidad energética operativa bajo el nuevo marco regulatorio. Unergy, compañía especializada en la gestión de activos renovables, ha formalizado la operación de un sistema de Autogeneración Colectiva en el barrio Laureles de Medellín, integrando por primera vez a usuarios residenciales en un esquema de consumo compartido de energía solar a través de la red de Empresas Públicas de Medellín (EPM).

Colombia ha marcado un hito estructural en su proceso de transición energética. Recientemente, se puso en marcha la primera comunidad energética operativa bajo el nuevo marco regulatorio nacional. La empresa Unergy ha formalizado la operación de un sistema de Autogeneración Colectiva en el barrio Laureles de Medellín. Este proyecto integra a usuarios residenciales en un esquema de consumo compartido de energía solar. Todo este proceso se realiza a través de la infraestructura de Empresas Públicas de Medellín (EPM).

Este avance se produce bajo el amparo de la Resolución CREG 101 072 de 2025. Esta normativa habilita formalmente a los usuarios para producir, distribuir y consumir energía renovable de manera colectiva. En consecuencia, la entrada en operación de este proyecto valida la viabilidad técnica del modelo. Además, posiciona a EPM como el primer operador de red en el país en adaptar sus procesos comerciales a la democratización energética.

El modelo de Autogeneración Colectiva: Eficiencia y escala

A diferencia de los modelos tradicionales, el esquema en Laureles utiliza activos de generación existentes. El sistema aprovecha los paneles instalados en las oficinas de Unergy. Por lo tanto, los excedentes son inyectados a la red de EPM y asignados virtualmente a los vecinos participantes.

Para el usuario final, esto representa una optimización de sus costos. Los participantes no necesitan invertir en infraestructura propia. En cambio, perciben una disminución en sus facturas mediante la compensación de excedentes. El modelo descansa sobre la descentralización del recurso. De esta manera, el consumo se produce cerca del punto de demanda y se reducen las pérdidas técnicas de transporte.

Digitalización y medición inteligente: El futuro de la red

Un factor determinante en esta comunidad es la integración de la Medición Inteligente (AMI). Unergy ha asumido el reemplazo de los medidores tradicionales sin costo para los usuarios. Asimismo, ha dotado a los vecinos de herramientas digitales para el monitoreo en tiempo real.

Desde una perspectiva analítica, este es el primer caso residencial en Colombia con gestión de demanda basada en datos. Esta digitalización es crítica para la estabilidad del Sistema Interconectado Nacional. Efectivamente, permite a los consumidores tomar decisiones informadas sobre su energía. Por esta razón, el modelo facilita la integración de fuentes no convencionales de energía renovable en áreas urbanas.

Contexto macroeconómico y comparativa regional

El lanzamiento de esta comunidad ocurre en un momento de madurez para el sector renovable. Colombia ya cuenta con más de 1.600 MW de energía solar en operación. Esta cifra representa más del 10% de la matriz eléctrica nacional. No obstante, el despliegue de comunidades energéticas aún se encuentra en una etapa incipiente.

En contraste, mercados como el de Brasil muestran un desarrollo superior. El país vecino posee un mercado de generación compartida valorado en USD 500.000 millones. El éxito en Laureles sirve como una prueba de concepto necesaria para Colombia. Por consiguiente, se espera que este hito reduzca las barreras de entrada para futuros proyectos similares.

Implicaciones para el mercado regulado

La participación de EPM ha sido fundamental para este logro. La colaboración entre el operador de red y la generadora privada permitió resolver cuellos de botella operativos. En este sentido, el precedente facilita que otros operadores nacionales adopten protocolos estandarizados.

El potencial de crecimiento del sector es sustancial. Estimaciones actuales sugieren que Colombia podría albergar más de 100 comunidades energéticas en el próximo año. Para concluir, esto representa una diversificación de oportunidades para el inversor profesional. El enfoque del mercado se desplaza ahora de los grandes parques solares hacia soluciones de micro-generación urbana con impacto directo.