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ANDI advierte que nuevo etiquetado de alimentos generaría carga insostenible para 98,5% de Mipymes

Foto: Andi. La Cámara de Alimentos de la ANDI alerta sobre riesgos para 51.200 empresas por nuevo etiquetado de Minsalud. Falta de evidencia científica y costos según el gremio.

La Cámara de Alimentos de la ANDI alerta sobre riesgos para 51.200 empresas por nuevo etiquetado de Minsalud. Falta de evidencia científica y costos según el gremio.

BOGOTÁ — 24 de abril de 2026. La Cámara de la Industria de Alimentos de la ANDI manifestó una profunda preocupación ante el borrador de resolución del Ministerio de Salud que pretende derogar el actual marco normativo de etiquetado (Resolución 810 de 2021). A propósito de la propuesta oficial, el gremio advirtió que la medida carece de rigor científico y generaría una inestabilidad jurídica sin precedentes en el sector. Este resultado se traduce en una carga económica desproporcionada para una industria donde el 98,5% de los actores son micro y pequeñas empresas, las cuales tendrían que rediseñar la totalidad de sus empaques en un plazo inviable de seis meses.

Camilo Montes, director de la Cámara, señaló que el proyecto introduce conceptos como la «advertencia de ultraprocesado» que no existen en regulaciones globales y que contravienen los compromisos de Colombia ante la OCDE y la OMC.

Bajo este escenario, el gremio empresarial hace un llamado urgente a establecer mesas de concertación técnica antes del 6 de mayo, fecha límite para presentar comentarios al borrador.

Puntos críticos: Inconsistencias técnicas y científicas

El análisis gremial identifica que el cambio normativo se propone sin haber realizado la evaluación ex post de las resoluciones emitidas apenas en los últimos tres años. Para empezar, se cuestiona la creación de definiciones arbitrarias. Posteriormente, se detallan los ejes de la controversia:

  • Concepto de «Ultraprocesado»: El proyecto obliga a incluir un sello de advertencia si el producto contiene aditivos químicos o biotecnológicos, una definición que la ANDI califica como «anti técnica».
  • Prohibición de Códigos QR: La norma restringiría el uso de herramientas digitales de información nutricional, ignorando los estándares del Codex Alimentarius.
  • Limitación de Declaraciones: Se endurecen las reglas para realizar afirmaciones sobre beneficios de salud en productos que tengan algún sello, incluso si son marginales.

Impacto económico: El costo de la inestabilidad

Cambiar las reglas de etiquetado por tercera vez en menos de un trienio genera un efecto dominó en los costos de producción y abastecimiento. En particular, el tejido empresarial enfrenta desafíos logísticos críticos. Cabe subrayar que:

  1. Rediseño Total: Las empresas deben rehacer el 100% de sus etiquetas, lo que implica gastos masivos en diseño, impresión y trámites ante el INVIMA.
  2. Pérdida de Inventarios: Un plazo de seis meses es insuficiente para agotar las existencias actuales, lo que derivaría en desperdicio de materiales y sobrecostos.
  3. Obstáculo al Comercio: La falta de sustento técnico podría ser interpretada por la Comunidad Andina como una barrera no arancelaria, afectando las exportaciones e importaciones.

El llamado a las Buenas Prácticas Regulatorias

En resumidas cuentas, la ANDI sostiene que el Ministerio de Salud está ignorando las guías del Departamento Nacional de Planeación sobre calidad normativa. Finalmente, el gremio insta a todos los actores de la cadena —comercializadores, académicos y científicos— a participar activamente en la consulta pública.

La salud de los colombianos es una prioridad, pero la política pública debe basarse en evidencia robusta y no en cargas administrativas que comprometan el sustento de miles de familias vinculadas a la industria de alimentos.