BOGOTÁ — 10 de abril de 2026. El conflicto comercial entre Colombia y Ecuador ha escalado a un punto de no retorno tras el anuncio de la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas. A propósito de la reciente decisión de Quito de gravar los productos colombianos con una «tasa de seguridad» del 100%, el Gobierno del Presidente Gustavo Petro anunció que nivelará la tarifa para todas las importaciones provenientes del país vecino. Este resultado se traduce en la modificación inmediata del Decreto 170 para elevar el arancel del 30% al 100%, buscando restablecer condiciones equitativas para los productores nacionales. Dicho lo anterior, la ministra lamentó que, pese a agotar los canales diplomáticos, la administración del presidente Daniel Noboa haya optado por el endurecimiento comercial, lo que pone en vilo el intercambio histórico en la zona fronteriza.
Bajo este escenario, el Gobierno colombiano ha llevado la disputa ante la Comunidad Andina (CAN), interponiendo una demanda por la presunta violación del Acuerdo de Cartagena de 1969.
Nivelación de tarifas y defensa del mercado interno
La medida colombiana busca neutralizar el desequilibrio competitivo generado por la decisión ecuatoriana. Para empezar, la propuesta de incremento arancelario será tramitada con carácter de urgencia ante el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior (Triple A). Posteriormente, el Gobierno se enfocará en proteger a los empresarios locales que compiten directamente con bienes ecuatorianos en el mercado andino, los cuales ahora enfrentarán la misma barrera de entrada.
En este orden de ideas, los pilares de la respuesta colombiana son:
- Reciprocidad arancelaria: Nivelación automática del impuesto al 100% para productos de origen ecuatoriano.
- Vía Legal Internacional: Acción jurídica ante la CAN para invalidar las restricciones impuestas por Quito.
- Protección del Tejido Productivo: Sostenimiento de la liquidez de las empresas colombianas afectadas por el cierre del mercado vecino.
Por consiguiente, el intercambio comercial entre ambas naciones entra en una fase de hibernación forzada que afectará suministros básicos y materias primas.
Medidas de alivio y reactivación económica
Ante la pérdida de competitividad en el mercado ecuatoriano, el Ministerio de Comercio promoverá un paquete de ayudas para las empresas nacionales. En particular, se anunció la creación de líneas de crédito con condiciones favorables y mecanismos de financiamiento para garantizar que la coyuntura no afecte el empleo ni la operación de las compañías exportadoras. Cabe subrayar que esta estrategia busca dinamizar la inversión interna para compensar la caída de las ventas externas hacia el sexto destino de las exportaciones totales de Colombia.
En resumidas cuentas, la respuesta de Bogotá es un acto de soberanía comercial frente a lo que considera un ataque desproporcionado a sus productos. Finalmente, se espera que el Comité Triple A ratifique la nueva tarifa en los próximos días para que entre en vigencia de forma simultánea a la medida de Ecuador el 1 de mayo.













