WASHINGTON / TEHERÁN — 7 de abril de 2026. En una jornada marcada por la máxima tensión global, el presidente Donald Trump aceptó este martes suspender los ataques contra Irán durante dos semanas. A propósito de la propuesta de 10 puntos presentada por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, la Casa Blanca detuvo lo que el propio Trump calificó como una «fuerza destructiva» que estaba lista para ser enviada esta misma noche. Este resultado se traduce en un respiro para la estabilidad mundial, condicionado a la reapertura inmediata y segura del Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo del planeta. Dicho lo anterior, el cese al fuego busca consolidar un acuerdo de paz definitivo que resuelva el programa nuclear iraní y la seguridad en la región.
Bajo este escenario, el ultimátum que vencía a las 8:00 p.m. (hora de Washington) quedó suspendido. De hecho, Trump afirmó en sus redes sociales que los objetivos militares iniciales han sido superados y que la base de negociación actual es «viable» para finalizar la guerra.
El Estrecho de Ormuz: La ficha clave del tablero
La reapertura del paso marítimo es la condición sine qua non para que la tregua se mantenga. Para empezar, el bloqueo previo por parte de la Guardia Revolucionaria iraní había disparado las alarmas en los mercados de crudo y gas. Posteriormente, la mediación de Pakistán, país que mantiene una «sintonía» estratégica con China, fue fundamental para que Teherán aceptara este gesto de buena voluntad a cambio de frenar los bombardeos sobre su infraestructura crítica.
En este orden de ideas, los puntos centrales de la negociación actual incluyen:
- Fase 1: Alto el fuego de 45 días para negociar el fin permanente de las hostilidades.
- Uranio: Retirada o dilución del uranio altamente enriquecido de Irán.
- Garantías de Seguridad: Mecanismos para asegurar que el cese al fuego no sea temporal como en otros conflictos recientes.
Por consiguiente, las próximas dos semanas serán críticas para que los equipos diplomáticos cierren las brechas técnicas en el acuerdo.
Tensiones al filo de la «civilización entera»
Horas antes de la tregua, la retórica alcanzó niveles alarmantes cuando el mandatario estadounidense amenazó con eliminar una civilización completa. En particular, la Casa Blanca tuvo que salir a desmentir el uso de armamento nuclear ante la escalada de declaraciones. Cabe subrayar que, mientras se negociaba, las fuerzas militares de EE. UU. realizaban ataques de precisión en la isla de Kharg, principal centro de exportación de crudo iraní, para presionar la mesa de diálogo.
En resumidas cuentas, el papel de Shehbaz Sharif como mediador ha sido reconocido por el propio Trump como fundamental. Finalmente, Irán ha dejado claro que busca un acuerdo sólido que evite la reanudación de ataques arbitrarios. De esta manera, este martes 7 de abril de 2026 cierra con una esperanza de paz que ha devuelto cierta calma a los indicadores económicos internacionales.














