BOGOTÁ —2 de abril de 2026. Con el inicio de la Semana Mayor, el consumo de pescado se dispara en los hogares colombianos. En concreto, más allá de la tradición religiosa, este alimento se posiciona como una pieza clave para mejorar la calidad de la dieta nacional. Expertos en nutrición buscan aclarar creencias comunes para que las familias tomen mejores decisiones de compra y preparación. Por consiguiente, el pescado no solo es una alternativa a la carne roja, sino una fuente esencial de proteínas y grasas saludables.
En consecuencia, incorporar este alimento es un primer paso hacia hábitos más equilibrados. De hecho, su potencial nutricional depende directamente de cómo se elige y se cocina en casa.
Realidades sobre el valor nutricional y el bienestar
El pescado ofrece beneficios que van más allá del aporte proteico básico. En primer lugar, la sustitución de carnes con alto contenido de grasas saturadas por pescado mejora la salud cardiovascular. Asimismo, los pescados de mar profundo aportan Omega-3, nutriente vital para el funcionamiento del cerebro y la memoria.
Al respecto, la nutricionista Clara Valderrama destaca puntos fundamentales:
- Bienestar mental: El consumo regular contribuye a la concentración y el estado de ánimo.
- Nutrientes clave: Aporta vitamina D, B12, yodo y selenio.
- Accesibilidad: Es un mito que solo los pescados caros son sanos; la tilapia, la mojarra y la sardina son opciones económicas y altamente nutritivas.
Por lo tanto, diversificar las especies permite aprovechar un perfil más completo de minerales. Por consiguiente, alternar entre trucha, salmón y variedades locales convierte la mesa en una opción más equilibrada.
La preparación: El factor que define el beneficio
Un error común es creer que todas las formas de cocción mantienen las propiedades del alimento. En particular, el método de preparación influye directamente en el resultado final para la salud. Por un lado, las frituras aumentan innecesariamente el contenido de grasas trans y saturadas. Por el contrario, el uso del horno, el vapor o la plancha ayuda a conservar mejor los nutrientes originales.
En definitiva, la Semana Santa es la oportunidad perfecta para consolidar el pescado en la dieta de todo el año. Finalmente, acompañarlo con vegetales y granos integrales potencia su efecto protector sobre el organismo. De esta forma, los colombianos pueden disfrutar de la gastronomía de temporada mientras cuidan activamente su bienestar físico y mental.














