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ANDEMOS advierte impacto de nueva resolución en vehículos de carga liviana

Foto: Canva. ANDEMOS advierte que nueva regulación de carga liviana pondría en riesgo la reposición de ambulancias y el abastecimiento de alimentos.

Bogotá, 12 de febrero de 2026. En el complejo tablero de la economía nacional, a veces las decisiones más técnicas son las que tienen los efectos más humanos. La Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (ANDEMOS) acaba de emitir una alerta sobre un borrador de resolución del Gobierno Nacional que busca regular la matrícula de vehículos de carga liviana. Aunque parece un trámite de oficina, el gremio advierte que esta medida podría convertirse en un «muro invisible» para servicios vitales como la salud y la alimentación.

El presidente ejecutivo de ANDEMOS, Andrés Chaves, ha sido enfático: imponer barreras a estos vehículos en plena crisis climática y ola invernal no es solo un reto para los concesionarios, sino un riesgo directo para la atención de emergencias y el suministro básico de los colombianos.

¿Qué es la «carga liviana» y por qué le importa a usted?

Para entender la magnitud de la noticia, hay que bajar los conceptos técnicos a la calle. Los vehículos de carga liviana no son los grandes tractocamiones que vemos en las carreteras; son los héroes de la «última milla» y de la atención inmediata:

  • Ambulancias y unidades de rescate: Son vehículos livianos modificados. Si la matrícula se complica, las clínicas y hospitales no pueden renovar sus flotas para atender accidentes o traslados.
  • Distribución de medicamentos: El camión pequeño que surte la farmacia de su barrio.
  • Abastecimiento de alimentos: Las camionetas que llevan los productos frescos a los centros urbanos y supermercados donde los camiones grandes no pueden entrar.

«Una regulación sólida es aquella que protege a las personas y previene efectos sociales no deseados», advierte ANDEMOS.

El riesgo de un «cortocircuito» en la emergencia

El momento elegido para esta regulación es, según el gremio, inoportuno. Con el país bajo una Emergencia Económica por inundaciones, la logística de rescate depende de que estos vehículos fluyan sin trabas. Si el Ministerio de Transporte no acata las observaciones técnicas, Colombia podría enfrentar tres escenarios críticos:

Desabastecimiento en zonas vulnerables: En terrenos difíciles por las lluvias, solo los vehículos livianos llegan. Una traba regulatoria es, en la práctica, un obstáculo para la ayuda humanitaria.

Envejecimiento de flotas de emergencia: Ambulancias que ya cumplieron su vida útil no podrían ser reemplazadas a tiempo, aumentando el riesgo de fallas mecánicas en medio de un rescate.

Encarecimiento del flete urbano: Si es más difícil y costoso matricular un vehículo de reparto, ese costo se trasladará finalmente al precio de la leche, los huevos o las medicinas.