Bogotá, 9 de enero de 2026. Colombia enfrenta un panorama económico retador en este comienzo de año. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reportó que la inflación anual escaló al 5,35 % en enero. Este resultado marca un cambio de tendencia, pues el indicador subió desde el 5,10 % registrado en diciembre. La variación mensual se ubicó en 1,18 %, una cifra elevada que refleja presiones persistentes en el bolsillo de los ciudadanos.
El sector de Restaurantes y Hoteles lideró los incrementos con un alza mensual del 2,94 %. Comer fuera de casa se convirtió en el gasto que más encareció la canasta familiar. Específicamente, los almuerzos en restaurantes subieron un 3,36 %, mientras que las bebidas calientes como el tinto aumentaron un 2,78 %. Expertos atribuyen este fenómeno al traslado inmediato del aumento del salario mínimo del 23 % a los precios finales de los servicios.
Transporte y alimentos: Los otros motores del alza
La división de Transporte ocupó el segundo lugar en carestía con una variación del 2,14 %. Los gastos asociados al uso de vehículos subieron un 8,10 % y el transporte urbano aumentó un 5,11 %. Los peajes también aportaron a la presión con una subida del 3,50 %. En contraste, el transporte aéreo de pasajeros dio un respiro al caer un 11,40 %, mitigando parcialmente el impacto total del rubro.
Por su parte, los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron una subida del 1,66 %. La carne de res y sus derivados destacaron entre los productos con mayor aporte al índice mensual. Según César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, estos incrementos responden a los efectos del salario mínimo y a la emergencia económica que afecta sectores como el de licores.
Perspectivas: El impacto salarial apenas comienza
El mercado mira con cautela los próximos meses. Aunque enero mostró cifras preocupantes, los analistas advierten que el efecto pleno del ajuste salarial se sentirá en febrero y marzo. Diego Montañez-Herrera, magíster en Economía, señala que este comportamiento mantiene vivas las presiones sobre las tasas de interés del Banco de la República. El costo de los arriendos también sigue presionando la inflación anual, aportando más de un punto porcentual al indicador total.
En medio de este escenario, productos como la electricidad, el arroz y las papas ayudaron a contener el reporte nacional. Sin embargo, la aceleración del IPC sugiere que el «frenazo» económico proyectado para el segundo semestre de 2026 es un riesgo real. Las familias colombianas deberán ajustar sus presupuestos ante un costo de vida que retoma una senda ascendente.














