El Salvador, 19 de noviembre de 2025. El Gobierno de El Salvador, bajo la administración de Nayib Bukele, añadió 1.090 bitcoins a sus reservas estatales aprovechando la caída del precio por debajo de los US$90.000 observada esa jornada.
La adquisición, valorada en aproximadamente US$98-101 millones según cotizaciones intradía, eleva las tenencias totales a 7.474 BTC, con un valor de mercado cercano a los US$680-690 millones al 18 de noviembre.
Detalles de la compra y comunicación oficial
La Oficina Nacional de Bitcoin reportó la transacción mediante actualización en su dashboard público, seguida de una publicación en X por el presidente Bukele que incluyó una captura de pantalla del incremento y la exclamación “¡Hooah!”. Datos on-chain y del portal bitcoin.gob.sv confirman que la acumulación semanal superó los 1.098 BTC, manteniendo la política de adquisición diaria de al menos un bitcoin implementada desde finales de 2022.
Esta operación se produce en un contexto de corrección severa en el mercado cripto, donde Bitcoin borró todas las ganancias acumuladas en 2025 al caer desde máximos superiores a US$126.000 en octubre hasta niveles intradía de US$89.426 el 18 de noviembre, con cotización de cierre en torno a US$91.000-92.000.
Relación con el acuerdo de financiamiento del FMI
El incremento de reservas ocurre a pesar del Acuerdo Ampliado del Fondo Monetario Internacional (SAF) por US$1.400 millones aprobado en febrero de 2025, que incluye compromisos para limitar la exposición del sector público a Bitcoin. El programa exige hacer voluntaria la aceptación de la criptomoneda como medio de pago, reducir transacciones estatales relacionadas y reportar periódicamente direcciones de wallets y saldos.
Aunque el FMI ha instado repetidamente a revertir el estatus de moneda de curso legal otorgado en 2021 —por riesgos a la estabilidad financiera, integridad del sistema y protección al consumidor—, El Salvador mantiene compras sistemáticas. Autoridades salvadoreñas han argumentado en revisiones previas que incrementos reportados corresponden a consolidaciones de wallets existentes o adquisiciones privadas, preservando formalmente los compromisos del SAF.
Adopción real y contexto macroeconómico
A pesar de la estrategia de reserva estratégica, la adopción de Bitcoin como medio de pago cotidiano permanece limitada: encuestas universitarias indican que más del 90 % de los salvadoreños no realizó transacciones en BTC durante 2024-2025. La billetera estatal Chivo Wallet ha visto uso marginal, y reformas legislativas en enero de 2025 eliminaron la obligatoriedad de aceptación por parte de comercios.
La reserva actual de 7.474 BTC posiciona a El Salvador como el quinto mayor tenedor gubernamental mundial de la criptomoneda, detrás de Estados Unidos, China, Reino Unido y Alemania (según bitcointreasuries.net). El costo promedio de adquisición estimado ronda los US$55.000-60.000 por BTC, generando ganancias latentes superiores al 50 % en el portafolio total pese a la corrección reciente.
Implicaciones para la política fiscal y mercados cripto
La persistencia en acumulaciones durante dips refuerza la narrativa de Bitcoin como activo de reserva soberano, alineada con tesis de escasez digital y hedge contra inflación fiat. Para inversores institucionales, episodios como este ilustran comportamiento contracíclico de holders de largo plazo, potencialmente amortiguando caídas al absorber oferta en niveles psicológicos clave.
En términos de riesgo país, las compras continuas podrían complicar revisiones futuras del programa SAF —con desembolsos condicionados a metas fiscales y gobernanza—, elevando primas en bonos soberanos salvadoreños (yields superiores al 8 % en emisiones 2035). Sin embargo, la exposición absoluta (menos del 5 % de reservas internacionales estimadas) permanece contenida frente a pasivos externos.
Para el ecosistema cripto global, la acción de un Estado nación comprando en correcciones mayores al 30 % desde ATH valida estrategias HODL a nivel institucional, contrastando con salidas de ETF spot en EE.UU. (US$3.700 millones netos desde octubre). Analistas proyectan que mantención de esta política podría requerir ajustes en reportes al FMI para diferenciar compras «estratégicas» de exposición pública directa, preservando acceso a financiamiento multilateral en un contexto de deuda/PIB superior al 80 %.
La operación del 17-18 de noviembre subraya la apuesta unilateral de El Salvador por Bitcoin como componente de reservas, en tensión con recomendaciones multilaterales pero coherente con su posicionamiento como laboratorio cripto soberano.














