Bogotá, 16 de octubre de 2025. Colombia fue designada sede del Consejo Internacional del Café (CIC) 2027, el principal foro mundial para el diálogo sobre producción, comercio y sostenibilidad del grano, durante la 140ª edición del evento celebrada en San Pedro Sula, Honduras. El anuncio, realizado en la sesión plenaria, fue protagonizado por Germán Bahamón, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), junto a Vanúsia Nogueira, directora ejecutiva de la Organización Internacional del Café (OIC). Esta designación reconoce el liderazgo histórico del país en la caficultura, su compromiso con la innovación y la excelencia productiva, en un sector que representa el 7% de las exportaciones no minero-energéticas nacionales.
El CIC, que convoca a los 75 países miembros de la OIC, se erige como el espacio definitivo para definir políticas globales sobre el café, un commodity que mueve US$200.000 millones anuales en el comercio internacional. Para Colombia, segundo productor mundial de café arábica con 12,5 millones de sacos exportados en la cosecha 2024/25, la sede en 2027 representa una oportunidad estratégica para posicionar su modelo de caficultura sostenible ante actores clave como Brasil, Vietnam y la Unión Europea.
Reconocimiento al liderazgo colombiano: Sostenibilidad e innovación como pilares
Durante la plenaria, los delegados destacaron el rol pionero de Colombia en prácticas sostenibles, desde la certificación de fincas hasta la adopción de variedades resistentes al cambio climático. Bahamón enfatizó: «Recibir el Consejo Internacional del Café 2027 en Colombia es un honor y una gran responsabilidad. Este reconocimiento reafirma que nuestro país sigue siendo sinónimo de confianza, sostenibilidad y excelencia. Será una oportunidad para mostrar al mundo la transformación de nuestra caficultura y el compromiso de las familias cafeteras con un futuro más justo y competitivo».
El directivo de la FNC subrayó que el sector atraviesa su mejor momento productivo en tres décadas, gracias a la colaboración entre productores, el Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé) y la Federación. Avances en investigación han impulsado nuevas variedades y una mayor conexión con consumidores internacionales, elevando la competitividad. En 2025, la producción nacional se estima en 13,2 millones de sacos, un 5% por encima de 2024, con exportaciones que superan los US$3.500 millones, según datos preliminares de la FNC.
La OIC, con sede en Milán, administra el Acuerdo Internacional del Café, que regula cuotas de exportación y fondos para investigación. Nogueira, al respaldar la candidatura colombiana, resaltó: «Colombia no solo produce café de calidad superior, sino que lidera la transición hacia una caficultura resiliente frente al cambio climático, un desafío que afecta al 60% de los productores globales».
Avances científicos: Nueva variedad para altitudes bajas en 2027
Como parte de los anuncios en Honduras, Bahamón reveló que Cenicafé lanzará en 2027 una nueva variedad de café arábica adaptada a altitudes inferiores a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Este desarrollo, resultado de tres décadas de investigación genética, ampliará las zonas productivas en regiones como el Valle del Cauca y el Eje Cafetero, beneficiando a miles de familias cafeteras en áreas de menor altitud, donde el cambio climático ha reducido rendimientos en un 20% en la última década.
La variedad, resistente a enfermedades como la roya y la broca, incorpora rasgos de robustez y alto rendimiento, con proyecciones de hasta 15 sacos por hectárea. Este lanzamiento coincide con el CIC 2027, posicionando a Colombia como innovador en biotecnología cafetera. Cenicafé, entidad adscrita a la FNC, ha invertido US$50 millones en los últimos cinco años en tales programas, que han elevado la productividad nacional un 15% desde 2015.
Diálogo bilateral: Encuentro con la presidenta hondureña
En el marco del consejo, Bahamón sostuvo una reunión bilateral con la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, para intercambiar experiencias en políticas de desarrollo cafetero. Ambos países, productores clave en Centroamérica y Sudamérica, abordaron retos comunes como el cambio climático –que amenaza con reducir la producción global un 50% para 2050, según la OIC– y la relevancia del café como motor económico y social.
Honduras, con 5,5 millones de sacos anuales, enfrenta presiones similares por sequías y plagas. Castro y Bahamón coincidieron en fortalecer alianzas regionales, incluyendo fondos conjuntos para adaptación climática y acceso a mercados premium. Este diálogo refuerza la agenda latinoamericana en la OIC, donde Colombia y Honduras representan el 15% de la producción mundial.
Implicaciones globales: Plataforma para un café sostenible e incluyente
El CIC 2027, previsto para septiembre en Bogotá o Medellín, reunirá a delegados de 75 naciones para debatir precios volátiles (actualmente US$3,99 por libra en Nueva York), certificaciones éticas y financiamiento verde. Colombia, con 800.000 hectáreas cultivadas y 500.000 familias dependientes del café, usará la sede para promover su modelo de «caficultura del futuro»: 100% trazable, con énfasis en equidad de género (40% de productoras mujeres) y cero deforestación.
La FNC, que administra un fondo de US$1.200 millones anuales, ve en el evento una vitrina para alianzas con la UE y Asia, mercados que absorben el 30% de las exportaciones. Bahamón concluyó: «Impulsaremos un futuro equitativo y sostenible para millones de familias cafeteras en el mundo». Esta designación reafirma el compromiso de la FNC con la OIC, fortaleciendo su rol en la gobernanza global del café.
En un sector afectado por precios bajos en 2023 (US$1,50 por libra), el repunte actual –impulsado por sequías en Vietnam– beneficia a Colombia, pero exige innovación continua. El CIC 2027 no solo será un foro; será un catalizador para políticas que aseguren rentabilidad a largo plazo, en un mercado donde el 80% de los productores son pequeños (menos de 5 hectáreas).














