Medellín, 22 de septiembre de 2025 – En plena Semana Mundial de la Construcción Sostenible (World Green Building Week), del 22 al 26 de septiembre, la constructora antioqueña Contex emerge como faro de transformación en un sector que devora recursos y emite el 39% de las emisiones globales de CO₂. Con 10 de sus 18 proyectos en marcha hacia la certificación EDGE –estándar internacional de eficiencia en agua, energía y materiales–, la compañía no solo responde a la demanda del 88% de compradores que priorizan sellos verdes, según el informe “Estado de la Construcción Sostenible en Colombia”, sino que inyecta valor económico a un mercado de vivienda que mueve $50 billones anuales en el país. Estas iniciativas, que abarcan 5.808 unidades habitacionales y 482.051 m² construidos –el 90% en Vivienda de Interés Social (VIS)– podrían ahorrar $15.000 millones anuales en costos operativos para propietarios, elevando precios de reventa en un 15% y acelerando alquileres en un 23%, de acuerdo con Green Cities.
Este compromiso, ratificado en la visión estratégica 2024-2030 de Contex como empresa BIC (Benefit Corporation), posiciona a la sostenibilidad como imperativo económico, no lujo. “Desde 2024 tomamos la decisión de que todos nuestros proyectos en inicio de desarrollo o lanzamiento serán certificados en EDGE, porque entendemos que la sostenibilidad no es una propuesta de valor diferenciada sino un imperativo a la hora de construir”, afirma Juan Felipe Osorio Cardona, gerente general de Contex. En un contexto donde el sector construcción contribuye al 7,5% del PIB colombiano pero enfrenta presiones por cambio climático –con costos de adaptación estimados en $20 billones para 2030–, esta apuesta podría generar 2.000 empleos verdes en Antioquia y atraer $5.000 millones en inversión extranjera, según proyecciones de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol).
Certificación EDGE: Eficiencia que paga dividendos
La certificación EDGE, respaldada por el IFC del Banco Mundial, exige ahorros mínimos del 20% en agua, energía y materiales, validada en dos fases: diseño y construcción. Para Contex, esto se traduce en beneficios tangibles: viviendas que se alquilan 23% más rápido y con un 8% más de canon, consolidando la sostenibilidad como inversión estratégica. En un mercado VIS de $15 billones anuales, donde el 60% de compradores son primerizos con ingresos medios, esta accesibilidad democratiza el verde: no es para penthouses, sino para familias que ahorran en facturas y ganan en revalorización patrimonial.
Proyectos como Jaggua, Cítrika, Belaví, Fragua, Mazzú, Kúo, Santana 11 Sur (Bogotá), Vayúh Casas, Vayúh Apartamentos y Aqua marcan la hoja de ruta. Desde Kúo –escala modesta en Medellín– hasta gigantes como Cítrika y Belaví, todos integran paneles solares, aislamiento térmico y recolección de agua gris, reduciendo huella de carbono en un 25% promedio. Económicamente, esto alinea con la demanda: el 88% de compradores influidos por sellos verdes impulsan un mercado que creció 12% en 2024, pero aún solo el 5% de viviendas nuevas son certificadas.
Ahorros cuantificables: Agua, energía y materiales en cifras verdes
Los números hablan: Contex proyecta ahorrar 223.027 m³ de agua al año –equivalente a 89 piscinas olímpicas o el suministro para 1.162 hogares–, liderado por Cítrika (38.707 m³) y Belaví (38.093 m³). Esto no solo mitiga escasez en el Valle de Aburrá, donde el consumo per cápita supera los 200 litros diarios, sino que recorta facturas en $2.000 millones anuales para residentes, liberando recursos para educación y salud.
En energía, el ahorro roza los 3,4 millones de kWh anuales, evitando 1.394 toneladas de CO₂ –como plantar 23.000 árboles–. Mazzú y Fragua destacan con 600.000 y 550.800 kWh, gracias a LED eficientes y ventilación natural, reduciendo costos eléctricos en un 20% y alineándose con la transición energética que podría ahorrar al país $10 billones en importaciones de combustibles para 2030. La eficiencia en materiales evita 20.909 toneladas de CO₂, optimizando concreto y acero reciclado, un avance en un sector que consume el 50% de recursos globales. Para VIS, esto baja precios de construcción en un 10-15%, haciendo viable subsidios como Mi Casa Ya, que en 2025 colocó 100.000 unidades.
De la huella verde al crecimiento sostenible
Más allá del ambiental, el modelo de Contex genera multiplicadores: propiedades certificadas revalorizan barrios, atrayendo comercio y turismo verde que podría sumar $3.000 millones al PIB metropolitano. En Antioquia, donde la construcción representa el 10% del empleo (150.000 puestos), esta ola verde fomenta innovación: alianzas con proveedores locales para materiales ecológicos, reduciendo importaciones en un 15% y mitigando el déficit comercial que acumula US$11.178 millones hasta julio.
Gremios como Camacol aplauden: “La sostenibilidad eleva competitividad, con retornos de inversión del 18% en cinco años”, dice su presidente. Pero retos persisten: costos iniciales 5-7% superiores demandan incentivos fiscales, como los propuestos en el PGN 2026, que asigna $5 billones a vivienda sostenible. En el Día Mundial de la Construcción Sostenible (23 de septiembre), Contex no solo celebra: lidera. Su portafolio VIS demuestra que equidad y ecología van de la mano, transformando un sector intensivo en uno resiliente.













