Medellín, 4 de agosto de 2025 – Este lunes arranca una nueva rotación del pico y placa en Medellín y los nueve municipios del Valle de Aburrá, una medida que busca aliviar la congestión vehicular en una de las regiones más dinámicas del país. Desde las 5:00 de la mañana hasta las 8:00 de la noche, los vehículos particulares con placas terminadas en 6 y 9, así como las motocicletas cuyo primer dígito sea 6 o 9, no podrán circular por los principales corredores viales. La restricción, que opera en jornada continua, pone a prueba la planificación de los conductores y refuerza la necesidad de alternativas de movilidad en la región.

Una medida regional con dientes afilados
La norma, aplicada en los 10 municipios del Valle de Aburrá –Medellín, Bello, Itagüí, Envigado, Sabaneta, La Estrella, Caldas, Copacabana, Girardota y Barbosa–, es vigilada con rigor. Las autoridades de movilidad han dispuesto agentes de tránsito y un sistema de monitoreo con cámaras de fotodetección en Medellín, Bello, Itagüí y Sabaneta. Además, las cámaras LPR (reconocimiento de placas) alertarán a los agentes sobre posibles infractores, aunque no generarán multas automáticas. Quienes incumplan enfrentarán una sanción de 604.100 pesos y la posible inmovilización de su vehículo.
“El objetivo es reducir la congestión y mejorar la calidad del aire, pero necesitamos la colaboración de todos los ciudadanos”, afirmó un vocero de la Secretaría de Movilidad de Medellín. La medida, aunque impopular entre algunos conductores, es vista como indispensable en una región donde el parque automotor crece a un ritmo del 5% anual, según datos del Área Metropolitana.
Vías exentas: ¿un alivio insuficiente?
No todas las vías están sujetas a la restricción. Corredores como el Sistema Vial del Río (avenida Regional y autopista Sur), la vía Las Palmas, la calle 33, la calle 10 (entre la avenida Regional y el aeropuerto Olaya Herrera), y el corredor al Túnel de Occidente están exentos. También se liberan la variante a Caldas, la vía vieja a Caldas y los cinco corregimientos de Medellín. En Envigado, la Loma del Escobero no tiene pico y placa, mientras que en Sabaneta la avenida Regional es libre. Sin embargo, Bello es la excepción: la restricción incluye la autopista Norte y la avenida Regional, salvo en la vía Medellín-Bogotá y el corregimiento San Félix.
Estas exenciones, aunque útiles, no siempre son suficientes para mitigar el impacto en los conductores. “Si vives en Bello y trabajas en Medellín, las opciones son limitadas. O madrugas mucho o usas transporte público, que no siempre es eficiente”, comentó Ana María Giraldo, una conductora afectada por la medida.
Itagüí: obras y restricciones adicionales
En Itagüí, la situación se complica por el inicio de las obras del intercambio vial de Fábricas Unidas, previstas para los próximos días. Esto mantiene la restricción en la autopista Sur, un corredor clave para la movilidad sur-norte. “Estamos trabajando para minimizar las molestias, pero estas obras son necesarias para mejorar la infraestructura vial”, indicó la Alcaldía de Itagüí en un comunicado.
Excepciones para vehículos sostenibles
La medida no aplica a vehículos híbridos, eléctricos o aquellos que funcionan con gas natural vehicular, siempre que estén registrados ante las autoridades de movilidad. Esta excepción busca incentivar el uso de tecnologías más limpias, aunque su adopción en la región aún es limitada: según el Área Metropolitana, solo el 2% del parque automotor corresponde a vehículos de estas categorías.
Un desafío para la movilidad regional
El pico y placa, vigente desde hace más de dos décadas en el Valle de Aburrá, sigue siendo un tema de debate. Mientras algunos lo ven como una solución necesaria, otros lo consideran una restricción que limita la libertad de movimiento y no ataca las causas estructurales de la congestión, como la falta de un sistema de transporte público robusto. Con el crecimiento continuo del parque automotor y la presión sobre la infraestructura vial, la región enfrenta el reto de equilibrar movilidad, sostenibilidad y calidad de vida.
Los conductores, por su parte, deberán ajustar sus rutinas y planificar con cuidado para evitar sanciones. En un contexto donde el tiempo es oro, el pico y placa recuerda que la movilidad urbana es un desafío colectivo que exige creatividad y compromiso.














