El presidente de FENALCO, Jaime Alberto Cabal, calificó como una “provocación innecesaria” el anuncio del presidente Gustavo Petro sobre la adhesión de Colombia a la Ruta de la Seda durante su reciente visita a China. Esta decisión, que busca profundizar las relaciones comerciales con el gigante asiático, podría tensionar la relación con Estados Unidos, el principal socio estratégico y comercial del país, según el líder gremial.
Cabal hizo un llamado a la prudencia, enfatizando que “cualquier política exterior debe anteponer los intereses del país por encima de afinidades ideológicas o coyunturas políticas”. Desde FENALCO se advierte que la relación comercial con China carece de solidez estructural. En 2024, Colombia exportó a China apenas USD 2.377 millones, mientras importó USD 15.936 millones, generando un déficit comercial superior a USD 13.500 millones. Más allá de productos básicos, no existe un vínculo exportador relevante con el país asiático.
En contraste, la relación con Estados Unidos es sólida y beneficiosa, especialmente para el sector agropecuario. Colombia exporta a este mercado flores, café, banano y cacao, logrando un superávit comercial de más de USD 1.500 millones. Estas divisas permiten importar trigo, maíz y otros alimentos esenciales para la seguridad alimentaria. Además, el 30% de las exportaciones colombianas tienen como destino EE. UU., consolidándolo como un aliado clave.
“El comercio mundial no es un juego de suma cero. No se trata de sustituir un mercado por otro ni de generar tensiones con aliados estratégicos. Colombia no puede ‘patear la lonchera’”, afirmó Cabal. El dirigente también expresó preocupación por una posible aproximación a bloques como los BRICS, basada en afinidades ideológicas más que en cálculos técnicos, lo que podría replicar errores diplomáticos del pasado con impactos negativos en la economía y el empleo.
La adhesión a la Ruta de la Seda, iniciativa china que promueve comercio e infraestructura, podría ofrecer oportunidades como financiamiento para proyectos, pero FENALCO insiste en que cualquier decisión debe priorizar el bienestar económico, alimentario y social del país. “Las decisiones comerciales y diplomáticas requieren visión de largo plazo para proteger los intereses de todos los colombianos”, concluyó Cabal.
El debate sobre esta movida diplomática pone en el centro la necesidad de equilibrar nuevas alianzas con la preservación de relaciones estratégicas históricas, en un contexto donde la estabilidad económica y el empleo dependen de decisiones bien calibradas.














