Entre enero y abril de 2025, Colombia registró una variación acumulada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) total de 3,3%, una leve disminución de 0,04 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2024, según datos oficiales. Aunque marginal, esta reducción refleja una ligera contención de la inflación general, impulsada por menores presiones en los precios de productos y servicios. Sin embargo, el sector turístico, clave para la economía nacional, continúa enfrentando una inflación superior al promedio, aunque con señales de moderación.
El segmento de actividades turísticas, que incluye paquetes turísticos y transporte aéreo de pasajeros, reportó un incremento de precios del 4,4% en el mismo periodo, superando en 1,1 puntos porcentuales el IPC nacional. En detalle, los paquetes turísticos aumentaron un 4,3%, mientras que el transporte aéreo de pasajeros creció un 4,5%. “Estos incrementos reflejan una presión inflacionaria sostenida en el turismo, posiblemente por el alza en los costos operativos, como el combustible, y la recuperación del sector tras años de retos geopolíticos y económicos globales”, explicó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.
A pesar de esta tendencia, la brecha entre la inflación del turismo y el IPC nacional se ha reducido. Al cierre de marzo de 2025, los precios del sector turístico crecieron un 8,3%, frente al 5,1% del IPC total, una diferencia de 3,2 puntos porcentuales. Para abril, esta brecha se estrechó a 1,1 puntos, lo que sugiere una moderación en los aumentos de precios del sector. Este comportamiento podría incentivar el turismo interno, especialmente considerando que, según la Encuesta de Gasto Interno en Turismo del DANE (cuarto trimestre de 2024), el 62% de los colombianos evita viajar dentro del país por razones económicas.
“La moderación en los precios del turismo, que se acerca al ritmo de la inflación general, es una señal positiva para los colombianos que desean viajar. Esto podría dinamizar el sector y fortalecer la economía local”, destacó Cortés Calle. No obstante, los costos operativos y las coyunturas globales seguirán siendo un desafío para mantener esta tendencia.
El panorama invita a un optimismo cauteloso. Mientras la inflación general muestra signos de control, el sector turístico, aunque aún con precios elevados, da pasos hacia una estabilización que podría beneficiar tanto a los viajeros como a la industria. Las políticas económicas y el comportamiento del mercado en los próximos meses serán clave para consolidar esta tendencia.














