La sequía provocada por el fenómeno de El Niño ha afectado gravemente los niveles de los embalses que abastecen el sistema eléctrico nacional, los cuales han perdido casi 10% de su capacidad en menos de un mes. Según el Operador del Sistema Interconectado Nacional, XM, el nivel agregado del embalse del sistema eléctrico para el 24 de enero de 2024 se ubicó en 60,07% del volumen útil, lo que representa una alerta si llega a 55%.
Esta situación pone en riesgo la seguridad energética del país, ya que el Sistema Interconectado Nacional, SIN, depende cada vez más de la generación térmica, la cual solo puede cubrir 55% de la demanda. Además, el Ideam prevé que el fenómeno de El Niño se podría extender hasta el próximo abril, lo que implica que los meses más críticos serán los de marzo y abril.
El SIN está llegando a su máximo grado de estrés, el cual nos expone a un mayor riesgo de racionamiento y a una persistente presión al alza de los precios y las tarifas de energía en los próximos meses, sobre todo si se tiene en cuenta la estrechez del margen de maniobra entre oferta y demanda de energía, que no supera 5%.
El proyecto de Resolución Creg 701 028 de 2023, al establecer el tope de $532 el kWh, induce a las hidroeléctricas a ofertar precios por debajo del mismo y, al ser despachadas, gastan la reserva de agua almacenada para enfrentar el recrudecimiento del Fenómeno de El Niño, elevando aún más el riesgo de racionamiento.
Además, de los 23 embalses que sirven a las hidroeléctricas, solo uno de ellos, El Peñol, de Guatapé, tiene una capacidad de regulación superior al año, el resto de solo cuatro meses, lo que limita su capacidad de adaptación a las condiciones climáticas.
La situación sería crítica si los niveles siguieran la tendencia a la baja a partir de 54% para la Grec o a partir de 53% para XM, lo que llevaría a comenzar a pensar en el racionamiento.















Leave a Reply