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 Un enorme T. rex irá a subasta y preocupa a la comunidad científica de Estados Unidos

La estructura conserva cerca del 61 % de sus huesos originales por conteo, lo que equivale a un 80 % de su masa total. Esto lo posiciona como uno de los especímenes más grandes encontrados hasta la fecha.

Estados Unidos- 14 de julio de 2026. La casa de subastas Sotheby’s rematará este martes en Nueva York un gigantesco esqueleto de Tyrannosaurus rex bautizado como «Gus». El fósil proviene de la icónica Formación Hell Creek, ubicada en Dakota del Sur, Estados Unidos. Los expertos estiman que la puja podría romper los récords de precio del mercado global. Sin embargo, la venta genera una profunda preocupación entre los investigadores de la disciplina.

El equipo de la empresa Theropoda Expeditions descubrió el ejemplar en el año 2021. Los paleontólogos comerciales desenterraron los restos dentro de los terrenos privados de un rancho ganadero. Gus mide 11,6 metros de largo y 3,8 metros de alto. Además, posee un impresionante cráneo de 137 centímetros. La estructura conserva cerca del 61 % de sus huesos originales por conteo, lo que equivale a un 80 % de su masa total. Esto lo posiciona como uno de los especímenes más grandes encontrados hasta la fecha.

El dilema científico sobre la propiedad privada

La comunidad paleontológica internacional mira con gran alarma este evento comercial. Stuart Sumida, presidente de la Sociedad de Paleontología de Vertebrados (SVP), advirtió sobre los riesgos de estas transacciones. Si un comprador particular adquiere el fósil, el público general podría perder el acceso al ejemplar para siempre.

El problema central afecta directamente al avance del conocimiento:

  • Bloqueo de investigaciones: Las revistas científicas de prestigio prohíben publicar estudios sobre piezas de propiedad privada.
  • Falta de verificación: La ciencia exige que los fósiles reposen en instituciones públicas. Solo así otros expertos pueden revisar los hallazgos originales.
  • Pérdida de patrimonio: Los especialistas afirman que un fósil vendido a un coleccionista privado se pierde para la ciencia.

Por el contrario, los defensores de la subasta argumentan que estos restos desaparecerían bajo la tierra sin la intervención privada. Cassandra Hatton, vicepresidenta de Sotheby’s, señaló que los museos públicos no financian estas costosas excavaciones. Según su postura, los paleontólogos comerciales invierten su propio dinero para salvar los huesos de la erosión natural.

Una venta millonaria con derechos comerciales

Sotheby’s calcula de forma conservadora que el precio de Gus alcanzará los US$ 30 millones. No obstante, los antecedentes del mercado sugieren una cifra mucho mayor. En 2024, el multimillonario Ken Griffin compró un Stegosaurus llamado Apex por US$ 44,6 millones, superando todas las estimaciones iniciales.

Adicionalmente, el esqueleto de Gus incluye un atractivo comercial único: la transferencia de todos los derechos de autor. A diferencia de otros dinosaurios del mercado, este espécimen no contiene réplicas de resina basadas en otros fósiles conocidos como «Stan». Por lo tanto, el comprador tendrá la facultad exclusiva de escanear, fabricar y vender moldes idénticos a museos o parques temáticos de todo el mundo. Mientras los inversionistas preparan sus billeteras, la ciencia lamenta la pérdida de una pieza clave de la prehistoria.