El presidente José Antonio Kast inició las deportaciones de migrantes con antecedentes en Chile. 40 personas fueron enviadas a Bogotá, Guayaquil y La Paz.
SANTIAGO DE CHILE —17 de abril de 2026. En un movimiento que ratifica la «mano dura» prometida en campaña, la administración del presidente José Antonio Kast ejecutó este jueves el primer vuelo de expulsión masiva de su mandato. A propósito de la nueva política de ordenamiento migratorio, una aeronave de la Fuerza Aérea de Chile (Fach) partió desde la capital con destino a La Paz, Guayaquil y Bogotá. Este resultado se traduce en la deportación de 40 personas (19 colombianos, 17 bolivianos y 4 ecuatorianos) que contaban con órdenes vigentes por delitos como robo con violencia, narcotráfico y porte ilegal de armas.
El Ejecutivo busca marcar una diferencia de velocidad frente a la gestión anterior de Gabriel Boric, realizando este operativo a solo dos meses de haber asumido el poder. Bajo este escenario, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, anunció que se intensificará la frecuencia de estos vuelos y se sumarán traslados terrestres en autobuses para agilizar las más de 75.000 expulsiones pendientes.
El desafío logístico y diplomático con Venezuela
A pesar del despliegue operativo, el Gobierno chileno enfrenta un cuello de botella crítico: la situación con Caracas. Para empezar, de las órdenes de expulsión pendientes, cerca de la mitad corresponden a ciudadanos venezolanos. Posteriormente, debido a la ruptura de relaciones diplomáticas tras las elecciones de 2024, la ausencia de servicios consulares hace hoy imposible ejecutar deportaciones hacia ese país.
En este orden de ideas, la estrategia del Ministerio del Interior se divide en dos frentes:
- Infraestructura Fronteriza: Kast avanza en la construcción de una franja de control en el desierto de Atacama, en el límite con Perú y Bolivia, para frenar el ingreso irregular.
- Diplomacia de Emergencia: El Gobierno busca abrir canales de comunicación con Venezuela para permitir expulsiones aéreas expeditas, aunque aún no se confirman diálogos oficiales en curso.
Por consiguiente, la efectividad del plan migratorio de la ultraderecha dependerá en gran medida de destrabar el nudo diplomático con el gobierno caribeño.
Comparativa y antecedentes del control migratorio
La política de deportaciones no es inédita en Chile, pero la actual administración pretende dotarla de una escala y simbolismo mayor. En particular, durante el mandato de Gabriel Boric (2022-2026) se deportaron cerca de 4.500 personas en más de veinte vuelos. Cabe subrayar que solo en 2025 se ejecutaron 1.117 expulsiones, una cifra que el nuevo gabinete de Interior espera superar ampliamente este año mediante un presupuesto reforzado para operativos aéreos.
En resumidas cuentas, los puntos clave de este inicio de mandato son:
- Celeridad Política: Primer vuelo ejecutado en el segundo mes de Gobierno, superando los tiempos de administraciones previas.
- Delitos Graves: El foco inicial está en extranjeros con antecedentes penales por delitos de alta connotación social.
- Muro en el Desierto: La consolidación de barreras físicas en el norte como eje complementario a las expulsiones.
Finalmente, Máximo Pavez reiteró que el compromiso de «ordenar la casa» es prioritario para la seguridad nacional.














