María Claudia Lacouture (AmCham) pide respetar autonomía del Banco de la República ante tensiones con el Gobierno. Impacto en confianza inversionista.
BOGOTÁ — 17 de abril de 2026. La institucionalidad económica de Colombia atraviesa un momento de alta tensión mediática que preocupa a los principales gremios del país. A propósito de los recientes desacuerdos públicos entre el Ministerio de Hacienda y la Junta Directiva del Banco de la República, la presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, lanzó una fuerte advertencia sobre las consecuencias de este enfrentamiento. Este resultado se traduce en un incremento de la incertidumbre que podría frenar la llegada de capitales y afectar la calificación de riesgo del país.
El centro de la controversia radica en la velocidad del descenso de las tasas de interés y el manejo de la inflación, que aún se mantiene por encima de las metas establecidas. AmCham hace un llamado urgente a preservar la autonomía del Emisor como el pilar fundamental que garantiza la estabilidad monetaria y financiera de la nación.
Autonomía bajo presión: El valor de la independencia técnica
El respeto por las decisiones del Banco de la República es visto por los mercados internacionales como la mayor garantía de seguridad jurídica en Colombia. Para empezar, Lacouture enfatizó que, si bien es válido discrepar sobre el rumbo de la política monetaria, convertir estas diferencias en un «choque público» erosiona la credibilidad de las instituciones. Posteriormente, recordó que el mandato del Banco es técnico y está orientado a proteger la estabilidad de largo plazo, incluso cuando esto implique costos de corto plazo para hogares y empresas.
En este orden de ideas, la postura de AmCham se resume en tres puntos clave:
- Preservación Institucional: La autonomía del Emisor no debe ser moneda de cambio en debates políticos.
- Coordinación vs. Confrontación: La economía requiere que el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República actúen en sintonía para controlar la inflación.
- Mensaje a los Mercados: La incertidumbre generada por estos choques eleva el costo de financiamiento para el país.
Por consiguiente, la confrontación pública es vista como un obstáculo para la recuperación económica que Colombia necesita consolidar en 2026.
El dilema de las tasas: Inflación persistente y costo social
La discusión de fondo no es menor: el país enfrenta una inflación que se resiste a bajar a los niveles deseados. En particular, el Banco de la República ha mantenido una postura cautelosa con las tasas de interés para evitar un rebrote en el costo de vida. Cabe subrayar que, aunque las tasas altas frenan el consumo y la inversión empresarial, son la herramienta técnica necesaria para evitar que el poder adquisitivo de los colombianos se siga deteriorando.
Desde esta perspectiva, AmCham subraya que:
- Protección de la Estabilidad: Las decisiones del Banco deben basarse en datos y no en presiones externas.
- Confianza Inversionista: Los inversionistas de EE. UU. y el mundo valoran la predictibilidad que otorga un Banco Central independiente.
- Diálogo Reservado: Se sugiere que las discrepancias se tramiten en los escenarios institucionales (como la propia Junta del Banco) y no a través de redes sociales o declaraciones públicas.
Perspectivas: La necesidad de un frente económico unido
El llamado de AmCham Colombia ocurre en un momento crítico donde la economía mundial vigila de cerca la estabilidad de los mercados emergentes. En resumidas cuentas, el país no puede permitirse el lujo de debilitar sus instituciones económicas en medio de una fase de recuperación.
Finalmente, Lacouture concluye que lo que Colombia requiere es un clima de confianza que invite a la inversión, algo que solo se logra con una coordinación macroeconómica sólida y respetuosa de la ley.













