BOGOTÁ —15 de abril de 2026. La industria del gas natural en Colombia se prepara para una utilización máxima de su infraestructura ante la inminente llegada de choques climáticos. A propósito de la coyuntura energética, la presidenta de Naturgas, Luz Stella Murgas, confirmó que el barco de almacenamiento y regasificación de GNL en Cartagena (SPEC) operará a su máxima capacidad: 475 millones de pies cúbicos diarios. Este resultado se traduce en que esta infraestructura cubrirá el 47% de la demanda nacional, siendo vital tanto para la generación térmica como para el consumo industrial y residencial.
Dicho lo anterior, Murgas enfatizó que la seguridad energética de 2026 y 2027 depende de que el Gobierno agilice los permisos pendientes para nuevos proyectos. Bajo este escenario, la dirigente gremial fue clara: para equilibrar la demanda, es imperativo que las entidades adscritas (ANI, Dimar y MinMinas) destraben las autorizaciones que permitan tomar decisiones finales de inversión en infraestructura adicional.
Hoja de ruta 2026-2027: Regasificación y el Pacífico
El balance energético del país requiere la entrada en operación de nuevas fuentes antes de que finalice el próximo año. Para empezar, el proyecto del Pacífico aportaría 60 millones de pies cúbicos, pero se necesitan volúmenes mayores para dar confiabilidad al sistema. Posteriormente, compañías afiliadas al gremio esperan concretar inversiones en el primer trimestre de 2027, siempre que el marco regulatorio y los permisos lleguen a tiempo.
En este orden de ideas, las prioridades del sector son:
- Uso total del GNL actual: El barco regasificador en el Caribe es hoy el respaldo principal para evitar un desabastecimiento durante El Niño.
- Agilidad en Trámites: Naturgas pide eliminar las demoras asociadas a licencias ambientales y de infraestructura.
- Nuevas Inversiones: El sector busca sumar volúmenes estratégicos para las necesidades térmicas y no térmicas entre finales de 2026 y 2027.
Por consiguiente, la autosuficiencia no es solo un tema de moléculas, sino de la infraestructura necesaria para moverlas.
El factor Venezuela: Entre la señal y la realidad
Ante la propuesta del ministro de Minas, Edwin Palma, sobre la importación de gas venezolano, Naturgas mantiene una postura de cautela técnica. En particular, Murgas señaló que, aunque Venezuela «va por el camino correcto» tras el levantamiento de algunas sanciones por parte de EE. UU., no puede ser la única apuesta del país. Cabe subrayar que la prioridad debe ser la reactivación de la infraestructura existente, específicamente el Gasoducto Antonio Ricaurte, inoperativo desde 2015.
En resumidas cuentas, los puntos críticos sobre el gas de Venezuela son:
- Seguridad Inversionista: Se requieren más señales de confianza legal para que las empresas operen en el país vecino.
- Infraestructura Binacional: La recuperación de los gasoductos es esencial para que la fuente sea habilitada de manera real y segura.
- Realidad de Precios: Murgas advirtió que cualquier precio mencionado hoy es «mera expectativa». Solo habrá claridad cuando exista un contrato suscrito o una transacción comercial cerrada.
Finalmente, Naturgas insiste en que Colombia debe habilitar todas las fuentes: producción local, gasoductos externos y barcos de GNL por ambos océanos.














