Enero 9 de 2026. La primera semana de febrero de 2026 pasará a la historia cripto como el momento en que el optimismo post-electoral de EE. UU. se enfrentó a la cruda realidad macroeconómica. El Bitcoin (BTC) sufrió una caída aparatosa que lo llevó a perforar el soporte de los US$ 60.074 el pasado jueves, eliminando de golpe todas las ganancias acumuladas desde la reelección de Donald Trump.
Aunque el precio ha logrado rebotar sobre los US$ 70.000, la «sacudida» fue impulsada por un fenómeno poco común: las ballenas de Bitcoin (carteras con más de 1.000 BTC) abandonaron su postura de acumulación a largo plazo para unirse a las liquidaciones de pánico. Según datos de WhaleBot Alerts, el jueves se registró el mayor volumen de envíos institucionales hacia exchanges como Gemini, Binance y Coinbase en lo que va del año.
Cronología del desplome: Factores de presión
La caída no fue casual. Una combinación de decisiones políticas y movimientos de mercado generó la «tormenta perfecta» para los activos de riesgo.
| Factor | Impacto en el Mercado |
| Nominación de Kevin Warsh (Fed) | Interpretado como un «halcón» de la inflación, sugiriendo tasas altas por más tiempo. |
| Liquidaciones Apalancadas | Más de US$ 2.500 millones en posiciones largas fueron cerradas forzosamente. |
| Salida de ETFs | Reembolsos netos por US$ 3.000 millones solo en enero, debilitando el soporte institucional. |
| Incertidumbre Geopolítica | Amenazas arancelarias a China y tensiones en la OTAN redujeron el apetito por riesgo. |
Resiliencia on-chain: La tendencia de las reservas
A pesar del pánico del jueves, los datos de CryptoQuant muestran una dinámica fascinante tras la caída. Aunque las reservas en los exchanges (CEX) tuvieron un pico masivo de ingresos durante el desplome, la tendencia multianual de agotamiento de reservas se mantiene intacta.
Una vez que el precio tocó los US$ 60.000, los compradores oportunistas y algunas ballenas resilientes comenzaron a retirar fondos masivamente hacia carteras de custodia propia. Por ejemplo, se reportó una salida única de 7.457 BTC desde Binance, una señal clara de que el capital inteligente considera que el «suelo» podría estar cerca. Este retiro de liquidez de los exchanges es lo que finalmente permitió la estabilización y el rebote parcial del fin de semana.
¿Qué esperar para esta semana?
El cierre del domingo muestra un cambio de tendencia: el volumen de transacciones de ballenas hacia los exchanges ha disminuido, predominando los envíos hacia carteras de acumulación. Sin embargo, persiste la inquietud por movimientos aislados de gran volumen (como los 4.200 BTC enviados a Binance el sábado). El mercado está en una fase de «transferencia de manos», donde la volatilidad seguirá siendo la norma mientras se digiere la nueva postura de la Reserva Federal.














